Una misión busca rescatar el cuerpo de 'Botas Verdes', un alpinista que lleva 30 años congelado en el Everest

Uno de los detalles más curiosos y más macabros del ascenso a la cumbre del Everest es que el recorrido hasta la cima está cuajado de cadáveres de alpinistas que reposan congelados a lo largo del camino.Estos cuerpos (se calcula que hay unos 200) no se tocan, puesto que es peligroso y costoso moverlos, y en algunos casos son una especie de referencias en el camino que sirven a otros alpinistas para orientarse en su ruta.El más famoso de todos es llamado popularmente 'Botas Verdes', por el color de las botas de escalada que porta. El cadáver lleva en esa posición 30 años, y ahora, una expedición india se está preparando para recuperarlo, según el Daily Mail.El rescate podría servir pra dilucidar la identidad del alpinista.
Muchos creen se trata de Tsewang Paljor, un escalador indio, mientras que otros apuntan a que sería su compañero Naik Dorje Morup.En mayo de 1996, un grupo de seis personas se reunió en la montaña en busca del máximo logro del montañismo: alcanzar la cima de la cumbre, a 8.849 metros de altitud.Pero lo que inició como un ambicioso intento de alcanzar la cima se convirtió en catástrofe cuando una repentina tormenta de nieve azotó la montaña los días 10 y 11 de mayo. Tres escaladores murieron durante la tormenta, convirtiéndola en una de las tragedias más mortíferas de un solo día en el Everest.
Sus cuerpos no se recuperaron, pero se sabe que 'Botas Verdes' es uno de los miembros de aquella misión.El cuerpo está refugiado en una pequeña cavidad excavada en la roca, similar a una cueva. Se cree que el alpinista había buscado resguardo de las implacables condiciones de la montaña en sus últimos momentos con vida.La ubicación está en lo profundo de la llamada "zona de la muerte" del Everest, el área por encima de los 7.900 metros, donde la falta de oxígeno ejerce una presión inmensa sobre el cuerpo humano y la supervivencia puedese convierte en una batalla minuto a minuto.La operación requerirá que India se coordine con las autoridades chinas para transportar el cuerpo a través de la frontera entre Tíbet y Nepal, trasladarlo en avión a Katmandú y organizar su repatriación a India.Se prevé que se lleve a cabo entre junio y septiembre de este año.
La recuperación de los restos se considera extremadamente peligrosa ya que los helicópteros no pueden aterrizar a esa altitud, lo que implica que los sherpas y escaladores tengan que descender manualmente, enfrentándose a riesgos como avalanchas, tormentas y falta de oxígeno.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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