En Boston, ante una multitud, Marruecos confirmó que aspira a ser animador del Mundial otra vez. Luego de la sorpresa protagonizada en Qatar 2022, cuando se transformó en el primer conjunto africano en arribar a semifinales, llegó a la Copa Estados Unidos-México-Canadá con el firme propósito de ratificar su enorme crecimiento.

Achraf Hakimi, su capitán, es la cara principal del anhelo de los Leones del Atlas. Y también, paradójicamente, el rostro de una gravísima acusación: irá a juicio, en Francia, por el presunto delito de violación.Adorado por sus hinchas, el capitán marroquí recibió silbidos de los fanáticos escoceses cada vez que tocó la pelota.

El repudio de los europeos estaba sujeto a la noticia conocida horas antes del duelo correspondiente a la segunda fecha del grupo C: según el Tribunal penal departamental de los Altos del Sena, existen “pruebas suficientes” para avanzar en la causa en la que una joven aseveró haber sido violada por el defensor de PSG.En contrapartida al repudio de los escoceses, miles de marroquíes presentes en el estadio corearon al ídolo, quien evitó referirse públicamente al revés judicial del que se enteró en la previa al encuentro. En la zona mixta, después del triunfo 1-0 ante los europeos, el entrenador y los compañeros de Hakimi fueron consultados sobre la situación extradeportiva por la que se lo acusa. “¿Vieron el partido?

Jugó bien, estuvo ahí, tranquilo. Motivó al grupo esta mañana.

Achraf es importante para mí, para el equipo y para los 42 millones de marroquíes“, lo defendió enfáticamente Mohamed Ouahbi, director técnico de los Leones del Atlas, mientras que el delantero Chemsdine Talbi minimizó los silbidos: “No oí los abucheos, pero Hakimi es un jugador experimentado y no me pareció que le afectara”.Les supporters marocains réagissent au renvoi en procès d'Achraf Hakimi pour viol pic.twitter.com/lpjpbPk9MT— BFM (@BFMTV) June 20, 2026“Marruecos lo considera una conspiración”, describió Amine Raad, del diario La Mañana, sobre el caso Hakimi. El periodista -según reportó L’Equipe, de Francia- sugirió que le pareció extraño que la citación a juicio a Hakimi se conociera justo en plena Copa del Mundo: “No entendemos por qué esto sucede antes de un partido.

Para nosotros, él es la máxima estrella. Es la imagen del fútbol marroquí la que se ve afectada”.En la previa y después del triunfo de Marruecos, distintos hinchas del conjunto africano fueron consultados en las inmediaciones del estadio de Boston sobre la situación del ídolo: el apoyo a él fue masivo. “Se mantiene firme.

Es un joven muy educado, lo queremos mucho en Marruecos”, amplió Raad sobre el comportamiento que él observa en Hakimi, quien este año se había expresado en las redes sociales respecto a la acusación que recibió.“Una denuncia de violación es suficiente para justificar un juicio”, había reprochado el capitán marroquí en febrero, cuando las autoridades judiciales habían ratificado su procesamiento, y expresó que “es tan injusto para los inocentes como para las víctimas sinceras”. No obstante, los investigadores del caso contemplan que hay “pruebas suficientes de coacción moral” para perpetrar “actos de penetración” contra la denunciante.En la madrugada del 25 de febrero de 2023, una joven que fue nombrada de manera ficticia como Amélie, radicó una denuncia contra el defensor de PSG: afirmó que él, después de intercambiar mensajes por Instagram durante un mes, la invitó a su casa y se comportó “como un animal” que “no mostró ninguna ternura, parecía desesperado por tener sexo”.Para Hakimi, quien sostiene ser inocente y víctima “de ser una persona conocida”, había anticipado en sus redes sociales que el juicio significará “la hora de poder hablar” y demostrar que es “inocente”.

Kylian Mbappé, amigo y compañero en PSG del capitán de Marruecos al momento de la denuncia, podría ser convocado al estrado como testigo.El crack francés se había comunicado con Hakimi mediante mensajes durante la noche de los episodios descriptos por la joven denunciante. Hakimi, en tanto, podría apelar a una última instancia para intentar impugnar el procesamiento que hay en su contra: apelar en el Tribunal Supremo de Francia.