Francisco Cerúndolo venció a Nakashima y avanzó a la final de Queen's
Francisco Cerúndolo, tómelo o déjelo. El argentino batalló contra sus vaivenes emocionales y salió airoso de un partido difícil y cambiante: venció por 6-7, 6-3 y 6-4 al estadounidense Brando Nakashima y jugará la final del ATP 500 de Queen’s.
La única vez que un argentino fue finalista sobre este césped londinense fue en 2012, cuando David Nalbandian perdió por descalificación. El rival de Cerúndolo saldrá del partido entre Ugo Humbert y Tommy Paul.
Cerúndolo llegó a su octava final de ATP, la más trascendente de su carrera. Y buscará su segundo título en césped, luego de haber conquistado Eastbourne en 2023.Con el chileno Nicolás Massú, su nuevo entrenador, en la platea, Cerúndolo inició de gran manera, con un quiebre sobre su rival.
No obstante, Nakashima se recuperó inmediatamente y luego mantuvo su saque para equilibrar la situación.El carácter es su peor enemigo. Cerúndolo cambia de guías, de entrenadores, de conductores, pero sus demonios siguen ahí para hacer mella en su juego.
Verlo hablar enajenado después de un tiro fallado es ya algo usual, sobre todo cuando llega como favorito a un compromiso. En situaciones de presión, el temperamento le juega en contra y termina por desenfocarse.Tuvo un momento difícil con su saque en el 4-5; Cerúndolo inició 0-30, pero pudo revertirlo.
Y renació su buen tenis para quebrar y dejar todo a tiro de set: 6-5 con su saque. No obstante, la historia se volvió a repetir: Cerúndolo no ganó ni un punto con su servicio, devolvió el quiebre y todo fue al tie break.“No me hables más, Nico.
Ni una táctica me diste”, se le queja a viva voz a su nuevo entrenador. Lo cierto es que las dos veces que quebró, Cerúndolo cedió el game siguiente sin ganar punto alguno.
En ese panorama, no fue extraño que, pese a sus esfuerzos, Cerúndolo perdiera un set en el que tuvo 13 errores no forzados con el que suele ser su mejor golpe: el drive.En el segundo set, Nakashima siguió firme y sacó ventaja en el quinto juego: quiebre para ponerse 3-2. En ese game, se dio el punto más largo hasta entonces, y no fue uno más: fue el punto con el que Fran equilibró el partido al quebrar, el que lo movió a agitar sus brazos al público para pedir aliento y el que lo dejó exhausto, apoyado en el fondo de la cancha.
Pareció mejorar el ánimo de Cerúndolo y eso se vio reflejado en otro quiebre para sacar 5-3 y quedarse con el set.El parcial decisivo lo tuvo más enfocado, aunque no exento de comentarios. La perla con la que definió el quinto game lo impulsó: mano a una oreja, pidiendo el apoyo del público, exultante, y quiebre para sacar 3-2.
Como le sucedió antes, inició mal el post quiebre y pidió ayuda a viva voz; la respuesta de Massú, con un par de aplausos, no se hizo esperar: “¡Activo y orden!”. Y la historia volvió a repetirse: el argentino perdió enseguida la ventaja conseguida, 3-3.Francisco quebró un game clave, el noveno y quedó a tiro de partido.
Y esta vez no falló. Victoria y sonrisa de Fran, que se desahogó con gritos y fue directo a abrazar a su nuevo coach.
Nakashima, de 24 años, había dado la gran sorpresa este viernes al eliminar al máximo preclasificado, el australiano Alex de Miñaur, en lo que fue su tercera victoria ante un top 10. El único finalista argentino de este certamen fue David Nalbandian en 2012, pero aquella participación quedó opacada por el desafortunado incidente que protagonizó el tenista nacido en Unquillo.
Durante el segundo set de su partido contra Marin Cilic, disconforme con un punto fallado, Nalbandian pateó un pequeño cartel de publicidad que estaba a los pies de un juez de línea. El hombre terminó cortado en una pierna y el cordobés fue descalificado.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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