Los organizadores de una feria inmobiliaria celebrada en Londres reconocieron que promocionaron propiedades en tierras palestinas (ocupadas por asentamientos israelíes considerados ilegales por el derecho internacional en Cisjordania). La admisión provocó una investigación por parte del gobierno británico y nuevas críticas sobre la comercialización de bienes inmuebles en territorios palestinos bajo ocupación.

De acuerdo con información publicada por Middle East Eye, entre los desarrollos promocionados figuraban Kfar Eldad, Teneh Omarim y otros asentamientos cercanos a Hebrón, una zona de Cisjordania que la comunidad internacional reconoce como territorio palestino ocupado. En esta región viven en conflicto e ilegalmente alrededor de medio millón de colonos israelíes, mientras continúan las disputas sobre la expansión de asentamientos, considerada ilegal por organismos internacionales como la ONU y la Corte Internacional de Justicia.

Los responsables del evento afirmaron que la inclusión de esas propiedades en el material promocional fue involuntaria y ofrecieron disculpas por lo ocurrido. No obstante, los organizadores rechazaron las acusaciones de que se estuvieran comercializando tierras palestinas tomadas y defendieron la legalidad de las transacciones.

Los responsables del evento sostuvieron que los territorios involucrados son objeto de disputa y cuestionaron las críticas dirigidas contra la feria inmobiliaria. “Es indignante que en pleno siglo XXI alguien pretenda negar a los judíos británicos el derecho a adquirir propiedades en cualquier parte del mundo”, afirmaron los organizadores del encuentro inmobiliario. La controversia llevó al gobierno del Reino Unido a anunciar una investigación sobre lo ocurrido.

Asimismo, el Centro Internacional de Justicia para los Palestinos (ICJP) presentó una queja formal ante la Comisión de Caridad británica contra la sinagoga que albergó el evento. El caso ocurremientras organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales denuncian un aumento de la violencia vinculada a colonos israelíes y a la expansión de asentamientos.

La Corte Internacional de Justicia reiteró en 2024 que la presencia israelí en los territorios palestinos ocupados contraviene el derecho internacional, una postura compartida por gran parte de la comunidad internacional. Mientras se desarrollaba la controversia en Londres, nuevos episodios de violencia fueron reportados en Cisjordania.

Según autoridades locales palestinas, colonos israelíes incendiaron dos mezquitas en localidades cercanas a Ramala. En Jiljiliya, a unos diez kilómetros al norte de la ciudad, los atacantes prendieron fuego a instalaciones de una mezquita y realizaron pintas con mensajes hostiles en los muros exteriores.

Las pintas incluían frases como “Venganza”, “La noche de las mezquitas” y referencias a grupos radicales de colonos israelíes conocidos como “jóvenes de las colinas”. Un segundo ataque sucedió en la localidad de Al Mazra al Nubani, donde colonos lanzaron un cóctel Molotov contra la mezquita Al Faruk Umar ibn al Jattab.

Las autoridades israelíes condenaron los hechos y anunciaron la apertura de una investigación. No obstante, organizaciones palestinas han señalado que los ataques de colonos rara vez terminan en sanciones significativas.

La situación se desarrolla en paralelo a la guerra en Gaza, donde autoridades palestinas reportan más de 73 mil muertos desde el inicio de la ofensiva israelí.