Cuando una persona piensa en fisioterapia, generalmente imagina sesiones de rehabilitación después de una cirugía. No obstante, lo que muchos desconocen es que el trabajo puede comenzar incluso antes de entrar al quirófano, y que esa preparación puede marcar una diferencia significativa en la velocidad de recuperación, el control del dolor y la movilidad posterior.Lo que debe saber: La fisioterapia puede iniciarse antes de una cirugía para preparar el cuerpo y educar al paciente.No recibir rehabilitación puede retrasar hasta tres meses la recuperación y aumentar el riesgo de perder movilidad y masa muscular.La hidratación, una buena alimentación y el apoyo familiar son aliados importantes durante el proceso de recuperación.Según Sergio Sancho, fisioterapeuta del Centro Terapéutico Fátima, parte de la red médica MediSmart, la fisioterapia forma parte integral de los procesos quirúrgicos, especialmente en intervenciones de rodilla, cadera y hombro, donde recuperar el movimiento es fundamental para retomar las actividades cotidianas.Lo que ocurre antes de la cirugíaLa fase preoperatoria suele pasar desapercibida para muchos pacientes, pero, es un momento clave para evaluar las condiciones físicas de la persona y prepararla para lo que vendrá después de la intervención.“Primero, hay que hacer una evaluación inicial.

En esa evaluación inicial valoramos la fuerza, el equilibrio, la movilidad”, explicó Sancho.Aunque el abordaje depende del tipo de cirugía, el especialista precisó que generalmente se revisa el estado de los músculos y articulaciones que serán intervenidos y se trabajan ejercicios específicos para fortalecer la zona afectada. También, Sancho explicó que se trabaja en educar al paciente por si luego de la operación debe utilizar andadera o muletas.

En resumen, durante esta fase se realizan dos procedimientos: evaluación y educación. Después de la operaciónUna vez realizada la cirugía, comienza la fase postoperatoria.

En esta etapa, uno de los principales objetivos es recuperar la movilidad de forma segura y progresiva.En algunos procedimientos, la movilización temprana es indispensable. Sancho explicó que, por ejemplo, una persona operada de cadera debe ponerse de pie apenas 24 horas después de la intervención para comenzar a utilizar la prótesis.

En otros casos, como ciertas cirugías de rodilla, el reposo inicial puede ser mayor y el avance dependerá de las indicaciones del ortopedista.Durante esta fase también se trabaja el manejo del dolor, la inflamación y los hematomas, así como la recuperación progresiva de la fuerza y la funcionalidad.“Siempre vamos a trabajar de la mano con el ortopedista”, enfatizó.Las cirugías que más requieren fisioterapiaAunque prácticamente cualquier procedimiento que afecte el movimiento puede beneficiarse de la rehabilitación física, existen algunas intervenciones donde la terapia resulta especialmente importante.“Principalmente operación de rodilla y operación de cadera, y eso es a nivel de miembros inferiores y a nivel de miembros superiores, operación en manguito rotador”, indicó Sancho.También ocurre en personas que sufren lesiones traumáticas, como accidentes o heridas que comprometen la movilidad de una articulación o extremidad. En esos casos, el tratamiento suele enfocarse inicialmente en recuperar los rangos de movimiento y posteriormente en fortalecer la zona afectada.¿Cuánto tarda la recuperación?Una de las preguntas más frecuentes entre los pacientes es cuánto tiempo necesitarán para volver a la normalidad.

Aunque cada caso tiene particularidades, Sancho asegura que la recuperación requiere paciencia.“Normalmente la recuperación va de dos a tres meses, casi siempre en cualquier tipo de postoperatorio, ya sea cirugía o algún tipo de lesión, menos de un mes, no, eso no pasa”, aseveró.Los ejercicios utilizados durante este proceso varían según la etapa de recuperación. Al inicio suelen predominar los movimientos pasivos y los estiramientos para recuperar movilidad sin generar cargas excesivas sobre la articulación.

Posteriormente pueden incorporarse bandas elásticas, pesas ligeras y ejercicios de fortalecimiento adaptados a la condición física del paciente.Lo que puede ocurrir si no recibe terapia físicaOmitir la fisioterapia puede tener consecuencias importantes sobre la recuperación.“El proceso de recuperación es más lento, puede que pierda rangos de movimiento, la masa muscular va a disminuir considerablemente y va a ser claramente más difícil recuperarla”, advirtió el especialista.La falta de rehabilitación no solo afecta la zona operada. También puede generar compensaciones en otras partes del cuerpo debido a la alteración de la movilidad.Incluso, según Sancho, una cirugía de rodilla que podría requerir entre dos y tres meses de recuperación podría extenderse hasta cinco o seis meses si el paciente no recibe la atención fisioterapéutica adecuada.Hábitos que favorecen la recuperaciónMás allá de las sesiones de terapia, existen factores que pueden influir positivamente en los resultados.

Sancho recomienda mantener una adecuada hidratación, cuidar la alimentación y apoyarse en la familia durante el proceso.Asimismo, considera fundamental identificar qué originó la lesión o condición que llevó a la cirugía para evitar repetir los mismos errores una vez completada la recuperación.Por ejemplo, si una lesión estuvo relacionada con una actividad física para la cual la persona no estaba preparada -como crossfit, por ejemplo-, podría ser conveniente buscar alternativas más acordes con su condición física o fortalecer primero su musculatura antes de regresar a la misma práctica.