Un violento episodio sucedió el pasado jueves en el barrio Sur de San Miguel de Tucumán, donde un militar retirado agredió a su expareja a la salida de su trabajo e intentó dispararle con un arma. Luego, con esa misma pistola hirió a un hombre que intentó ayudar a la mujer y, al quedar rodeado por la policía, se quitó la vida.

Todo sucedió cerca de las 17.30, cuando la mujer salió de su trabajo y caminó por la plaza Hipólito Yrigoyen, donde estaba su expareja Daniel Moyano, segun reportó La Gaceta. Ambos caminaban por una de las veredas cuando él le pegó una cachetada y apoyó en el suelo un bolso.

Allí dentro tenía una pistola calibre 9 milímetros. La mujer, al notar lo que estaba ocurriendo, corrió en dirección opuesta mientras gritaba “ayuda”.

Logró esconderse en un negocio de la zona, mientras el agresor continuaba buscándola. Los tiros se escucharon en plena vía pública.

Ante los gritos de auxilio, un hombre, identificado como Carlos Quinteros, de 44 años y que trabaja como cuidacoches, y dos policías en bicicleta identificaron a Moyano y comenzaron a perseguirlo. Los perseguidores lograron acorralarlo en la intersección de 9 de Julio y General Paz.

Fue entonces que el agresor le disparó a Quinteros en el brazo, reportó el medio local.Algunos videos que se viralizaron en las redes sociales mostraron a Moyano en la plaza con un largo tapado y con su arma en la mano. Durante unos segundos, observó alrededor y apuntó con su pistola a varios desconocidos.

Ante ello, se escucharon varios gritos aterrados de varios transeúntes ante la posibilidad de resultar heridos.En esos mismo videos se ve cómo Moyano acelera y empieza a correr, probablemente en el momento en el que notó que estaba siendo perseguido, por General Paz, hacia el oeste. Otra grabación registró también al hombre herido, que terminó tirado en la vereda retorciéndose de dolor y acompañado por dos policías, mientras esperaban al personal médico.Poco después, Moyano fue rodeado por varios agentes de policía, entre los que se encontraban los efectivos que iban en bicicleta, dos más en moto y un comisario de civil que estaba tomando un café en un bar de la zona.

Desde La Gaceta detallaron que hay varias versiones sobre lo ocurrido: una es que los efectivos desenfundaron sus armas y se identificaron como policías; otra es que, primero, intentaron convencerlo de que se rindiera sin mostrar sus armas. No obstante, hay consenso sobre lo que sucedió poco después: Moyano se quitó la vida.El hecho conmocionó a la sociedad tucumana y el gobernador Osvaldo Jaldo habló públicamente sobre el caso. “Son hechos aislados.

Ante esa situación podemos, en algunos momentos, prevenirlo, pero también son hechos que suceden de esa manera y de esas características, y por más empeño y dedicación que tengamos, es difícil prevenir un hecho de esas características”, indicó en conferencia de prensa. Y sumó: “Vamos a seguir reforzando la seguridad.

Dentro de las cuatro avenidas es donde más policía hay, un policía en cada esquina, que es lo que nos pedía la sociedad. No obstante, hay hechos de estas características”.También remarcó que hay que “transmitir tranquilidad, más paz y unión”. “Hay que tratar de que, quienes tenemos responsabilidad, pongamos un granito de arena para tener una paz social, en general, y en particular, en cada una de las familias”, expresó.