La Copa del Mundo dejó en la primera fecha de la fase de grupos imágenes que nos ponen a pensar que tan lejos están las selecciones emergentes de competirle a las de mayor jerarquía.Marruecos empató con Brasil en la primera fecha del Grupo C.OLGA FEDOROVALa primera fecha de la fase de grupos dejó una lectura que obliga a repensar las jerarquías del fútbol mundial. Las selecciones africanas, lejos de ser un trámite para las potencias, incomodaron y hasta le sacaron puntos a candidatos.

La brecha que se daba por sentada entre continentes ya no es tan amplia como parecía antes de que rodara el balón.En la edición de Italia 1934 se estrenó la confederación africana de fútbol (CAF) en este certamen con Egipto, que cayó 4-2 ante Hungría en su único partido. Pasaron 36 años hasta que el continente volvió a estar representado, con Marruecos en 1970.

La primera victoria africana llegó recién en 1978, cuando Túnez venció 3-1 a México.Para este Mundial 2026, la CAF clasificó a nueve selecciones de forma directa (Marruecos, Túnez, Egipto, Argelia, Ghana, Senegal, Costa de Marfil, Cabo Verde y Sudáfrica) más una por la vía del repechaje: República Democrática del Congo. Es la cifra más alta en la historia del torneo para el continente, resultado directo de la ampliación a 48 equipos.África en la primera fecha del Mundial 2026El arranque, no obstante, no fue alentador para esa región del planeta.

Sudáfrica abrió la participación africana en el partido inaugural y propuso poco ante México, que se impuso 2-0 en el Estadio Azteca con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez. Una imagen que, en su momento, pareció confirmar los pronósticos más conservadores sobre el continente.La cara cambió con Marruecos, que ya no sorprende por su nivel.

En Catar 2022 había llegado a semifinales, la primera vez que un equipo africano lo lograba. Ante Brasil no solo empató 1-1, sino que se adelantó con un gol de Ismael Saibari y, durante varios tramos, le quitó la iniciativa a una de las selecciones que mejor distribuye el balón.

Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Équipe du Maroc (@equipedumaroc) Costa de Marfil también dio un golpe de autoridad al vencer 1-0 a Ecuador, con un gol agónico de Amad Diallo en el minuto 90. La Tri dispuso de ocasiones claras —incluidos tres remates que se estrellaron en el poste— pero no fue efectivo ante una defensa marfileña que resistió y castigó con una contra letal.No todo fueron buenas noticias.

Túnez recibió la segunda goleada más dura de la primera fecha de la fase de grupos, 5-1 ante Suecia, y la propia federación del país norafricano decidió destituir a Sabri Lamouchi para poner en su lugar a Hervé Renard de cara a los dos partidos restantes del grupo.Cabo Verde, la mayor sorpresa en lo que va del MundialEse sería el principal lunar de la actuación africana en este arranque, pero se olvidó rápido porque el pasado lunes, Cabo Verde, en su debut absoluto en una Copa del Mundo, le sacó un empate sin goles a España gracias a un bloque defensivo disciplinado y a las atajadas de su portero, Vozinha. No se achicaron ante uno de los máximos candidatos al título.

Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Josimar Dias (@vozinha1) Esa misma jornada, Egipto incomodó a Bélgica en Seattle cuando se adelantó con un golazo de Emam Ashour al minuto 19 y dejó a los Diablos Rojos sin profundidad durante gran parte del primer tiempo, hasta que un autogol de Mohamed Hany devolvió la igualdad en el complemento y selló el 1-1 final.Ahí aparece una de las virtudes más repetidas entre los africanos, la de saber defenderse. Hay quienes critican a los equipos que no proponen y se dedican a esperar, pero es también una forma legítima de jugar, así a Rodri Hernández, de España, no le parezca.

No se puede pretender que el rival juegue como a uno le convendría, el reto está en romper defensas físicas, fuertes en el juego aéreo y el choque.Incluso Senegal, que terminó perdiendo 3-1 con Francia, hizo una primera mitad muy decente en la que desperdició ocasiones claras para haberse ido al descanso en ventaja. Francia esperó su momento, se apoyó en un doblete de Kylian Mbappé en el segundo tiempo y terminó imponiéndose con autoridad a otra de las potencias africanas.En la apertura del Grupo J, Argentina goleó 3-0 a Argelia con un triplete de Lionel Messi.

Hubo superioridad clara de la Albiceleste, pero también hay que entender el contexto: se trata del vigente campeón del mundo. En este caso se puede decir que se cumplió con los pronósticos, mas no que estos fueron tendencia.

Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Fecofa Rdc (@fecofadrc) Y esa apreciación se confirmó cuando sobre el cierre de la fecha, la República Democrática del Congo le sacó un punto a Portugal con un 1-1 en Houston. Cristiano Ronaldo no pudo marcar todavía en su sexto Mundial, en parte gracias al orden defensivo de los congoleños, que igualaron antes del descanso con un cabezazo de Yoane Wissa.Ghana, por su parte, venció 1-0 a Panamá con un gol de Caleb Yirenkyi ya en el descuento.

No fue un partido vistoso para las Estrellas Negras, que pasaron tramos enteros cediendo la iniciativa, pero supieron sostener el resultado hasta encontrar la jugada que les dio los tres puntos en tiempo de descuento.Las razones detrás del crecimiento de los equipos africanosEl balance de las diez selecciones africanas en esta primera fecha fue de dos victorias, cuatro empates y cuatro derrotas, un saldo que está lejos de ser dominante, pero que tampoco refleja la distancia que muchos esperaban frente a selecciones de mayor tradición. Incluso equipos que no ganaron, como Marruecos y Senegal, incomodaron a gigantes como Brasil y Francia.¿Por qué entonces las distancias entre las selecciones de élite y las del resto de confederaciones ya no son tan amplias como antes?

Apenas pasó una fecha, pero el patrón es claro: equipos como Marruecos, Costa de Marfil, Cabo Verde, Egipto, Senegal o el propio Congo compitieron de igual a igual, con organización táctica, físicos preparados para el choque y porteros decisivos.La preparación física, la circulación de jugadores africanos en las grandes ligas europeas, el efecto de sus diásporas en países con mayor infraestructura para potenciar talentos en este deporte y un mayor profesionalismo en los procesos de selección explican buena parte de esta reducción de la brecha. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Achraf Hakimi (@achrafhakimi) Casi todos las figuras africanas, asimismo de estar en la élite, son protagonistas: Achraf Hakimi brilla en el PSG, Mohamed Salah es ídolo en el Liverpool e Ismail Saibari acaba de firmar con el Bayern Múnich.

Vale la pena explicar que la brecha se achica también porque ya no hay brecha de nivel individual con los futbolistas top de Europa o Sudamérica y que el límite ahora radica en lo colectivo, no en lo individual.El margen de error de las potencias se redujo drásticamente, ya que los partidos que en ediciones pasadas de este certamen se veían como un trámite, ahora son batallas cada vez más parejas. La evolución del fútbol en distintas latitudes ha hecho que ya no alcance con salir a la cancha confiando en los nombres de los rivales para llevarse la victoria.De todos modos la brecha económica entre estas selecciones sigue siendo abismal.

España cuenta con un plantel valorado en 1.220 millones de euros, liderado por Lamine Yamal; Cabo Verde, el debutante que le sacó el empate, vale apenas 54,5 millones. No obstante, la especulación del mercado más que reflejar nivel se enfoca en la proyección.

La diferencia de casi 1.165 millones de euros no se tradujo en una diferencia equivalente dentro de la cancha. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de AUF | Selección Uruguaya (@aufoficial) El cierre de este análisis no puede dejar afuera a Asia, que también dio de qué hablar.

Arabia Saudita le sacó un empate 1-1 a Uruguay y Catar hizo lo propio ante Suiza con un gol agónico en el 90+4. Días después, eso sí, Catar volvió a su realidad al caer 6-0 ante Canadá en la segunda fecha, un recordatorio de que estos golpes de autoridad conviven con la fragilidad de fondo.Asimismo, conviene no sacar conclusiones definitivas de una sola fecha.

Varios de estos resultados se definieron por detalles mínimos como un autogol en Bélgica-Egipto o un gol de Costa de Marfil en el último minuto. Esa cuota de azar no invalida la tendencia, pero exige cautela antes de hablar de un cambio estructural definitivo.Siga a la nueva version digital de la sección deportiva de El Espectador.El Espectador🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?

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