SANTA FE.— El frágil escenario político y militar en Medio Oriente sumó en las últimas horas un capítulo de altísima intensidad diplomática, cruzado por el poder de fuego en el terreno y las negociaciones en las oficinas de Washington. Luego de un viernes trágico, marcado por bombardeos que dejaron al menos 47 muertos en territorio libanés, Israel y el grupo chiíta Hezbollah manifestaron su intención de mantener el cese de las hostilidades.

La tregua, que pendía de un hilo, recibió un fuerte respaldo político por parte del presidente de los Estados Unidos , Donald Trump , quien no dudó en adjudicarse una capacidad de influencia directa sobre las decisiones estratégicas de su principal aliado en la región para evitar una escalada mayor. El peso de Washington y la polémica frase de Trump La volatilidad de la región coincide con un fuerte reposicionamiento de la Casa Blanca como el actor central en la mediación.

En una entrevista publicada este viernes, el presidente Donald Trump declaró abiertamente que cree poder evitar que Israel continúe o profundice sus ataques sobre el Líbano, fundamentando su postura en la relación de autoridad política que mantiene con los líderes israelíes. Cuando el periodista de Axios, Marc Caputo, le preguntó de forma directa si era capaz de impedir que Israel atacara el Líbano, Trump respondió de manera tajante: 'Sí, podré hacerlo'.

En la misma línea de centralismo personalista que caracteriza su gestión exterior, el mandatario norteamericano añadió: ' Me tienen mucho respeto y hacen lo que yo digo'. Las declaraciones de Trump se conocieron en la antesala de que Israel y Hezbollah terminaran de acordar el alto el fuego, y funcionaron como un fuerte condicionante político para las delegaciones que la próxima semana se sentarán a negociar en suelo estadounidense bajo el ala de la administración republicana.

Una jornada trágica como punto de inflexión El apuro por consolidar los canales de diálogo responde a la crudeza de los últimos combates. El viernes se transformó en una de las jornadas más mortíferas del conflicto actual.

Según datos oficiales aportados por el gobierno libanés, los ataques perpetrados por las fuerzas armadas israelíes causaron la muerte de al menos 47 personas en el Líbano, lo que convirtió a esa fecha en la segunda más letal desde el inicio de las operaciones militares. Fue precisamente luego de este pico de violencia extrema cuando las partes activaron los compromisos de neutralidad .

El embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, fue el encargado de formalizar el primer reconocimiento público de la tregua a través de un comunicado en redes sociales: 'Si Hezbollah respeta el acuerdo y cesa las hostilidades, se encontrará con calma', dice en diálogo con este medio a través de los despachos oficiales, ratificando que su país sigue 'firmemente comprometido con un alto el fuego inmediato'. La contraparte libanesa optó por un mensaje de idéntica simetría táctica.

Voceros de Hezbollah declararon al canal Al-Araby TV, con sede en Qatar, que la organización 'cumplirá el alto el fuego si Israel lo cumple', condicionando la paz a la reciprocidad en el terreno. Contactos bilaterales y el reclamo por la soberanía En paralelo a los dichos de Trump, el andamiaje formal del Departamento de Estado norteamericano inició a moverse para dar sostenibilidad al entendimiento.

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, mantuvo una extensa conversación telefónica con el presidente del Líbano, Joseph Aoun, con el objetivo de encauzar los esfuerzos hacia una salida estructural. Durante la llamada, Rubio reafirmó el respaldo total de su país para construir 'un Estado libanés plenamente soberano que viva en paz con todos sus vecinos', señalando asimismo que las negociaciones bilaterales que se iniciarán la semana próxima representan 'la única vía viable para la reconstrucción, la recuperación económica y el fin de los ciclos recurrentes de violencia'.

Desde la otra línea, el mandatario Aoun agradeció las gestiones pero dejó en claro las prioridades de su nación de cara a las reuniones en Washington. Calificó al 'alto el fuego integral' como un 'pilar fundamental' e innegociable para cualquier avance. 'Estas negociaciones tienen como objetivo alcanzar los fines esenciales que motivaron su inicio: restaurar la seguridad, la estabilidad, la soberanía y la integridad territorial del Líbano', precisó el comunicado de la presidencia libanesa.

El frente iraní y la grieta interna en EE.UU. El conflicto en el Líbano no es una pieza aislada en el tablero internacional, sino que se conecta directamente con la tensión de fondo entre Washington y Teherán.

La estrategia de la actual administración respecto a la República Islámica abrió una profunda grieta con la oposición demócrata, personificada este viernes por el expresidente Barack Obama. En una entrevista concedida al programa 'Today Show' de la cadena NBC News, Obama se mostró conforme con el cese del fuego actual pero fue sumamente crítico con