Ganó un premio científico a los 15 años por producir energía con corrientes marinas; hoy es CEO de una empresa que busca salvar vidas

A los 15 años, Hannah Herbst llamó la atención del mundo científico con un dispositivo capaz de transformar las corrientes oceánicas en electricidad. Más de una década después, la joven inventora dirige una empresa de tecnología médica que desarrolla herramientas para intervenir en situaciones de emergencia donde cada segundo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.La historia inició con una carta.
Según reportó Business Insider en 2015, Herbst, estudiante de Boca Ratón, Florida, recibió un mensaje de su amiga por correspondencia en Etiopía. La niña describía una realidad marcada por el acceso limitado a electricidad, agua potable y otros servicios básicos.La situación llevó a la adolescente a preguntarse cómo podía utilizar la ingeniería para resolver un problema concreto.Ese mismo año presentó BEACON, sigla en inglés de “Bringing Electricity Access to Countries Through Ocean Energy Collection”, una sonda diseñada para aprovechar la energía de las corrientes marinas.El dispositivo estaba construido con materiales reciclados y tenía un costo aproximado de $12.
Incorporaba una hélice impresa en 3D conectada mediante un sistema de poleas a un generador hidroeléctrico instalado dentro de una tubería de PVC. El movimiento del agua se convertía así en electricidad utilizable.Business Insider comunicó que Herbst probó el prototipo en una vía acuática de Boca Ratón alimentada por corrientes provenientes del océano Atlántico.
Durante las pruebas logró alimentar luces LED y calculó que una versión ampliada del sistema podría cargar simultáneamente tres baterías de automóvil en menos de una hora.La energía producida podría utilizarse para alimentar sistemas de desalinización de agua, equipos médicos para análisis sanguíneos o dispositivos de señalización marítima en comunidades costeras.El proyecto le permitió ganar el Discovery Education 3M Young Scientist Challenge, uno de los concursos científicos juveniles más importantes de Estados Unidos. Asimismo del reconocimiento nacional, recibió un premio de $25.000 y fue nombrada “America’s Top Young Scientist”.Pero el premio no marcó el final del proyecto.
Dos años después, Herbst seguía perfeccionando la tecnología que la había convertido en una figura destacada dentro de la innovación juvenil.En 2017, el programa Wharton Global Youth de la Universidad de Pensilvania la incluyó entre los integrantes más jóvenes de la lista Forbes 30 Under 30. Para entonces tenía 17 años, cursaba simultáneamente la secundaria y estudios de ingeniería informática en Florida Atlantic University y continuaba desarrollando nuevas versiones de BEACON.Según explicó durante una entrevista con Wharton, la tecnología ya no solo buscaba generar electricidad.
También incorporaba sistemas de purificación de agua mediante procesos de microfiltración.La joven aseveró entonces que planeaba liberar el diseño bajo un modelo abierto para que pudiera ser utilizado por estudiantes, investigadores y comunidades alrededor del mundo.Durante esa conversación también definió el concepto que comenzaba a guiar su carrera profesional.“Soy una innovadora social”, indicó. Su objetivo, explicó, era utilizar la ingeniería como una herramienta para resolver problemas que afectan a las personas.Wharton destacó asimismo que Herbst había participado en la Feria de Ciencias de la Casa Blanca y había conversado sobre innovación con el entonces presidente Barack Obama.La trayectoria iniciada con un proyecto sobre energía marina tomó un nuevo rumbo años después.En marzo de 2026, Business Insider reportó que Herbst se desempeña como directora ejecutiva de Golden Hour Medical, una empresa fundada en 2021 en Florida y dedicada al desarrollo de dispositivos médicos para atención de emergencias.Su principal producto es AutoTQ, un torniquete automático diseñado para ayudar a controlar hemorragias graves antes de la llegada de personal especializado.La motivación detrás del proyecto surgió al observar una realidad que, según explicó al medio estadounidense, se repite en distintos escenarios de emergencia: muchas personas presencian lesiones graves sin saber cómo intervenir.La pérdida de sangre continúa siendo una de las principales causas de muerte prevenible asociadas con traumatismos.De acuerdo con Herbst, la mayoría de los torniquetes disponibles fueron diseñados para personal médico o de respuesta profesional.
AutoTQ incorpora instrucciones visuales y auditivas para facilitar su uso por parte de cualquier persona.La empresa lanzó el dispositivo durante 2025 luego de varios años de desarrollo conjunto entre ingenieros, profesionales de la salud y especialistas en manufactura.Según Business Insider, cientos de kits ya se utilizan en escuelas, hospitales, recintos deportivos, plantas industriales y sitios de construcción en distintas regiones de Estados Unidos.La compañía también asegura que el 92% de las personas que probaron el sistema bajo presión lograron aplicar correctamente el torniquete en su primer intento después de observar un video demostrativo de 30 segundos.Aunque los proyectos que han marcado la carrera de Herbst pertenecen a sectores distintos, ambos nacieron de una misma pregunta: cómo utilizar la tecnología para resolver problemas cotidianos que afectan a comunidades vulnerables.Entre ambos momentos hay más de una década de investigación, formación académica y emprendimiento. Primero intentó llevar energía y agua potable a regiones con acceso limitado a infraestructura básica.
Hoy trabaja en herramientas diseñadas para actuar durante los minutos más críticos de una emergencia médica.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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