Autor: Mark Haddon. Adaptación teatral: Simon Stephens.

Dirección: Carla Calabrese. Intérpretes: Iñaki Aldao, Mela Lenoir, Andrés Bagg, Pablo Sultani, Carla Calabrese, Silvana Tomé, Bruno Pediconi, Gabriela Bevacqua, Gabriel Machado, Graciela Pafundi, Nicolás Souza, Pat González Ericcson, Theo Piñeyro, Carlos Simon, Lali Vidal, Tomas Albertoni, Matias Albizzati.

Vestuario: Marcela Domínguez. Dirección de arte y escenografía: Tadeo Jones.

Iluminación: Gonzalo González. Sonido: Eugenio Mellano Lanfranco.

Coreografía: Agustín Pérez Costa. Sala: Teatro Maipo, Esmeralda 443.

Funciones: viernes y sábados a las 20; domingos a las 18. Duración: 110 minutos.

Nuestra opinión: muy buena.Basada en la destacada novela del autor inglés Mark Haddon que, en su momento tuvo una fuerte repercusión entre los lectores, Simon Stephens creó una versión teatral que se estrenó en Londres en 2003. Allí obtuvo siete premios Olivier y, a los pocos años, se dio a conocer en Broadway, donde se consagró con cinco Tony.

En Buenos Aires se presentó por primera vez, en el Maipo, con dirección de Carla Calabrese en 2019, también con Iñaki Aldao como protagonista.La historia gira en torno a Christopher Boone, un joven quinceañero sumamente sensible, es capaz de analizar cuestiones que para muchos serían imposibles Aficionado a las matemáticas, es capaz de recitar los números primos y hablar sobre la teoría de la relatividad con mucho conocimiento. Evita el contacto físico, y, entre otras cosas, detesta el color amarillo y las metáforas.Su estructura personal, más allá de sus capacidades, es muy fuerte.

Vive con su padre (su madre supuestamente murió) y su vida transcurre entre su casa, la escuela y una relación con una pequeña mascota.Un acontecimiento lo desestabiliza. La muerte del perro de su vecina se transforma en un caso a investigar y a ello se aboca con la dedicación de un profesional cercano a Sherlock Holmes, de quien es un profundo admirador.

Y empieza, por ejemplo, a relacionarse con algunos vecinos. Y hasta termina de escribir una novela.En ese proceso descubre cuestiones familiares que desconocía y esto altera notablemente su rutina.

Decide emprender un viaje a Londres, sin compañía y con la única intención de descubrir un campo de experiencias personales muy distintas a las que estaba acostumbrado. Y logra no solo el objetivo de manejarse solo en la vida sino que, a la vez, descubre otra realidad sobre sus padres.

Atravesando diversos obstáculos, Chris (como se lo llama en la obra) consigue comprender que puede vivir y actuar de otra manera. Ciertos miedos empiezan a desaparecer.Contenido y formaEl espectáculo se desarrolla sobre carriles muy creativos.

Podemos afirmar que contenido y forma van de la mano. La creación literaria de Haddon mantiene intactos sus valores primigenios.

La puesta de Calabrese logra no solo aportarle una rica dinámica a la escena, sino que utiliza un sin número de recursos técnicos para recrear los diversos ambientes por los que se desarrolla la acción. Proyecciones, mapping y coreografías irán ampliando y aportándole belleza a ese sombrío universo personal del protagonista, provocando continuas sorpresas.Aldao se expone en esta nueva versión de una manera mucho más intensa que en la que protagonizó en 2019.

Entonces, la recreación de su personaje entraba en ciertas zonas en las que dominaba cierto esquematismo. Ahora logra una continuidad psicológica en su proceso interno que es muy elocuente.

Y eso muestra a Chris en su verdadera dimensión. Logra ser un muchachito ingenuo, pero también transmite el dolor, la pasión y la entereza de alguien que necesita hacerse más fuerte en la vida.El elenco está integrado por un grupo de actores que, en su mayoría, componen múltiples y breves personajes.

Y lo hacen no siempre con el rigor que la trama merece. Pero demuestran una activa adaptación al juego general que propone la directora y entonces no terminan desluciéndose.Sí resultan muy atractivas las interpretaciones de Mela Lenoir, la madre de Chris (hay mucha emoción por momentos en su interpretación, construyendo un personaje nada sencillo dadas las contradicciones que padece) y la de Carla Calabrese, a veces una especie de relatora que va dándole una continuidad muy sensible a la historia y, en otras oportunidades, transformándose en una guía para el joven.Resultan destacables, también, las interpretaciones de Andrés Bagg (el padre), Silvana Tomé (la directora de la escuela), Bruno Pediconi (la nueva pareja de la madre) y Graciela Pafundi (la vecina).El curioso incidente del perro a medianoche es una experiencia conmovedora y posee un muy efectivo y preciso trabajo de arte que logra que la historia se torne más contundente. 4 stars