Te encontraré: los secretos detrás de la nueva y atrapante serie de Netflix basada en un best seller de Harlan Coben
Se podría decir que Harlan Coben ha inventado un género en sí mismo. O por lo menos así lo asegura el protagonista de la nueva serie de Netflix, Te encontraré, basada en un best-seller del autor publicado en 2023 y ambientado en la ciudad natal del novelista, Revere. “Diferentes géneros demandan diferentes habilidades y Harlan ha creado su propio género en la ficción televisiva.
Es muy explosivo, lleno de giros y vueltas de tuerca que nos llevan por caminos impredecibles, siempre con mucho suspenso, pistas falsas, identidades en conflicto. No es el realismo tradicional de la serie negra o del relato policial convencional, sino que te conduce por una montaña rusa de emociones”, revela Sam Worthington en charla exclusiva con LA NACION.Harlan Coben se ha convertido también en una marca registrada: ha publicado 35 novelas, de las cuales varias han llegado a la lista de best-sellers de The New York Times, y ha vendido más de 90 millones de ejemplares en todo el mundo.
Y si bien su literatura había ganado cultores secretos en sus primeros años de éxito, desde que Netflix adquirió su frondoso catálogo y esperó paciente la llegada de nuevos títulos, se ha convertido en un adalid del streaming. Sus novelas se han adaptado primero en Francia, con películas como No le digas a nadie (2006) de Guillaume Canet y series como Une chance de trop (2015) o Juste un regard (2016), y desde el 2018 con el primer éxito en el Reino Unido, Safe, ha logrado desplegarse como uno de los más prolíficos autores de la narrativa contemporánea.
Polonia, España, Reino Unido y Argentina —con Atrapados, protagonizada por Soledad Villamil— fueron los países en los que se ambientaron sus historias. Ahora le llegó el turno a su propio país natal de convertirse en el lugar elegido para un nuevo misterio.
Boston, Revere, Nueva York, ciudades que tejen un mapa de fuga, misterio y redención.Una voz en el vacíoTe encontraré comienza con la voz de David Burroughs, un hombre acusado de matar a su pequeño hijo, encerrado en la cárcel con prisión perpetua, destruido por sus propios remordimientos. “Mi nombre es David Burroughs. Llevo cinco años en cadena perpetua por haber matado a mi hijo, pero lo cierto es que yo no lo maté.
Tampoco soy inocente. Un padre debe proteger a su hijo y yo no cumplí con mi deber.
Matthew fue asesinado en su dormitorio mientras yo dormía. Saber que murió solo, preguntándose por qué no lo salvé, esa es mi verdadera condena”.
Así comienza el monólogo interior de un padre condenado por un crimen que no cometió, un hombre que carga una culpa que no le pertenece. La voz es la de Sam Worthington, y la escritura, la de Harlan Coben, la punta del iceberg de un misterio que recién comienza. “La historia surgió del deseo de escribir un relato cuyo centro sea la esperanza”, revela Coben en la charla con LA NACION. “Y hubo muchas influencias, muchas inspiraciones.
Alfred Hitchcock siempre ha sido alguien a quien he admirado, con sus historias de hombres equivocados y falsos culpables. Pero siempre me ha gustado tener a los personajes como punto de partida de las historias.
Porque esta no es la historia de un fugitivo que se escapa de la cárcel para probar su inocencia. Sino la de un padre que quiere saber la verdad de lo ocurrido con su hijo.
Y una de las claves que aparecen en una de las primeras líneas de su relato en off es cuando dice: ‘No importa si lo hice o no, mi trabajo era proteger a mi hijo y no lo hice’. Por ello, aun si no estuviera en una prisión física, este personaje igual se sentiría prisionero.
Su fuga es de la prisión concreta pero también de la prisión mental que lo atormenta”.La pista sobre lo ocurrido con Matthew llega a David por casualidad. Su cuñada, Rachel Mills, experiodista de The Boston Globe, despedida por un hecho de su pasado que también le causa remordimientos, recibe una foto familiar de una amiga durante sus recientes vacaciones.
Es una imagen tomada en un parque de diversiones que deja entrever en el fondo de la escena a un niño con una marca de nacimiento en la mejilla. La misma que tenía Matthew, su sobrino.
En una visita a su cuñado luego de cinco años de ausencia, debido a lo que la familia había sentenciado como una culpa inaceptable, debido también a que su hermana rehízo su vida con un nuevo marido y una bebé en camino, Rachel decide mostrar la fotografía a David y sembrar en él la esperanza. ¿Puede ser Matthew el que aparece en la foto, con la edad que tendría ahora si estuviese vivo?
¿Qué pasó entonces con aquel crimen del pasado? ¿Quién armó aquella cruel mentira?
Ese es el disparador de la acción que se teje como una progresiva conspiración: comienza en la cárcel donde David purga su encierro, prosigue con un intento de silenciarlo, un atisbo de la espesa trama de mentiras y una fuga inevitable. Eso sí, con una pequeña ayuda de sus amigos.
El revés de la tramaEl encargado de adaptar el material de Coben bajo las coordenadas del streaming es Robbie Hull, guionista de series como Alcatraz, Gotham y God Friended Me, quien también asume el desafío de convertir esa historia narrada en primera persona en una epopeya de misterio y acción. “Harlan nos provee de todos los giros y las vueltas de tuerca que necesitamos, así que la estrategia de transposición fue tomar todo lo que funcionaba bien en el libro a través de la narración en primera persona y la exploración de la mente individual, y trasladarlo al mundo de la acción. Sacarlo de ahí adentro a partir de crear personajes adicionales, de escribir más diálogo, de imaginar nuevas relaciones.
El objetivo siempre fue trasladar el corazón y el alma de la novela, pero a otro lenguaje. Y en ese otro lenguaje entra en juego el elenco.
Uno puede escribir que tal personaje siente esto o aquello, pero si el actor no puede encarnarlo, no funciona. Por suerte tenemos un elenco extraordinario, con actores como Sam Worthington, Britt Lower, Milo Ventimiglia y todos los que dieron vida a esta historia”.
La elección del elenco ha sido una estrategia clave para Harlan Coben en su contrato con Netflix —que ya lleva trece títulos estrenados—, y su exigencia se nutre de la conciencia de que cada uno de sus misterios requiere de actores capaces de transmitir dilemas alojados en la letra. Encarnar dilemas e incertidumbres de manera real, con expresiones y movimientos, haciendo de cada revelación una puesta a punto de la emoción. “Me involucré especialmente en la elección del elenco —detalla el escritor—, porque considero que es una parte fundamental de la concreción de una adaptación al lenguaje audiovisual.
Robbie y yo nos encontramos con Sam [Worthington] en el inicio del proceso de trabajo y ambos acordamos que era el indicado. Lo mismo sucedió con Britt [Lower]: enseguida conversamos con ella por teléfono para definir los detalles de su personaje.
Nos resultó increíble lo afortunados que fuimos al tener el elenco que tenemos, con actores de la talla de Milo Ventimiglia, Madeleine Stowe, Clancy Brown, Chi McBride, Logan Browning. En general me involucro en el casting porque quiero que los actores se adueñen de los personajes, que no sientan que tienen que ser el personaje que yo he descrito, sino que surja de una colaboración mutua.
Que cada personaje surja de lo que yo y Robbie hemos escrito, y luego de lo que actores tienen para aportar”.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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