Gabriel Katopodis ya peleó varias batallas políticas pero mantiene la inquietud de quien sabe que la próxima, la de 2027, va a ser decisiva. Actual ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, también fue intendente de San Martín durante ocho años y exministro de Obras Públicas de la Nación entre 2019 y 2023, durante la gestión de Alberto Fernández.

Desde su doble lugar, de gestión y de armado político, repasó en diálogo con El Cronista el vínculo casi inexistente entre la Provincia y la Casa Rosada, los “elefantes blancos” que dejó la motosierra en la obra pública bonaerense, y el diagnóstico que el kicillofismo empieza a delinear de cara a las presidenciales. Entre la administración del día a día y la pelea por instalar una alternativa al gobierno de Javier Milei, el ministro fue categórico con una frase que funciona como resumen de su lectura del momento: “No estamos muertos”.-¿Qué canales de comunicación tienen con el Gobierno?

Ustedes tienen que mantener cierto vínculo institucional.-Es difícil. Yo como ministro de Obras Públicas no dejé de pedirles audiencias y entrevistas a cada ministro de los que fueron pasando por Obras Públicas hasta que Caputo se quedó con la cartera.

No nos atendió nunca nadie.Era para coordinar, para decirles: “Che, no van a hacer las obras, no las quieren hacer, no creen en la obra pública. Bueno, las hacemos nosotros, déjennoslas, dennos los contratos”.

Y nunca pudimos establecer un canal.Entonces ahora hay elefantes blancos en toda la provincia de Buenos Aires, obras que quedaron paradas y a las que les faltaba el 10%, el 15%, nada, seis meses de trabajo. Nunca encontramos un canal.

Parece que ellos sí se encuentran con otras provincias, con lo cual es muy claro que han elegido a la provincia por Axel y por el peso del peronismo.-Siempre hay enfrentamientos entre el Gobierno nacional y la oposición, pero después suele haber una conversación más informal en lo cotidiano. ¿Eso no existe?-Yo trabajo mucho con el Congreso y no se ve.

No. Y era una práctica que me parece saludable.

A mí me tocó ser ministro y hablé con los 23 gobernadores. Había radicales, del PRO, del peronismo.

Hicimos obras con todos.Yo creí y entiendo que íbamos a una Argentina un poco más normal, de relaciones, de respeto, de convivencia. Después cada uno tiene sus posiciones y, por supuesto, se compite electoralmente.

Estos tipos están locos. No conciben dialogar y sentarse.

Definitivamente creen que del otro lado siempre hay un enemigo.-¿Por qué dice que el escenario que está construyendo Milei no se soluciona en un año?-Ya no tiene arreglo. Ya está jugado.-¿Qué significa eso?-Que en los cuatro años de Milei, y en el año y pico que le queda, la Argentina no va a tener buenos empleos, no va a haber mejores salarios, mejores ingresos, la gente no va a ganar más y no va a haber crédito.

Y eso ya está. No tiene manera.

Es parte del modelo.Muchas veces me marcan sobre el tema de la macro, de las cuentas públicas ordenadas, de la estabilidad. Bueno, pero es un falso dilema.

Yo quiero discutir eso. Porque esa macro, sobre la base de sacrificar 30.000 pymes, como fue este modelo; sobre la base de destruir 300.000 puestos de trabajo; sobre la base de destruir y quebrar todo el sistema científico argentino, me parece una verdadera irresponsabilidad.SE ESTRELLANEl gobierno de Milei, Caputo y Sturzenegger ya fracasó.

Salió mal.Cierran 31 empresas por día. Ya son 26.448 menos.La industria argentina no puede soportar esta velocidad de destrucción del entramado productivo.

Si esto sigue así, ¿en qué van a trabajar las y… https://t.co/ejghZlip8t— Gabriel Katopodis (@gkatopodis) June 16, 2026- ¿Qué le dice la gente? Pensando ya en que Milei empieza a prepararse para una reelección.-La gente no percibe nada de todo eso.

La gente está en sus preocupaciones. No tiene lugar para otra preocupación que no sea llegar a fin de mes.

Que no sea ver cómo se saca de encima ese endeudamiento familiar que tiene con la tarjeta y con otras obligaciones.Creo que hay un terreno fértil. Creo que hay un enojo y un sentimiento de mucha desilusión que nosotros tenemos que transformar en esperanza.

Tiene que haber una expectativa de que las cosas se puedan hacer diferente. Porque si no, queda instalada la idea de que la Argentina no tiene arreglo y que son todos lo mismo.La tarea de Axel y de todos nosotros es organizar una fuerza política que le gane a Milei, pero fundamentalmente que pueda contar qué queremos hacer con este país y qué país tenemos en la cabeza.-¿Cuándo empieza a caminar Axel Kicillof más fuerte hacia 2027?-Axel está caminando mucho este año, que él planteó como un año de construcción política.

Pero fundamentalmente es un año para escuchar. Ya estuvo en varias provincias, va a seguir recorriéndolas, comprendiendo, tratando de entender y, fundamentalmente, poniéndose a la par de los problemas de la gente.

Seguramente el año que viene será un año un poco más organizado.-¿Se puede dar la posibilidad de un candidato presidencial único?-No lo sé. No me preocupa tanto.

Me parece que es más importante que conectemos con la sociedad. Después, cuántos metemos en una lista, si hay PASO y logramos que un candidato del peronismo sea elegido por la gente y no por los dirigentes, me parece saludable.-¿Qué le dicen los intendentes?-Están muy preocupados porque la situación económica es complicada.

Muy preocupados porque el deterioro social en los barrios y las barriadas es muy visible. Y muy preocupados porque falta un año y medio.

No faltan tres meses. Entonces la preocupación es cómo acompañar a estos sectores que están muy golpeados durante todo este tiempo para que no se terminen de quebrar y para que esta gente no termine de destruir todavía lo que no destruyó.-¿Tiene ganas de competir por la gobernación el año que viene?-Yo hago mi tarea en el ministerio y acompaño a Axel por ahora.

Creo que tenemos la responsabilidad de que un compañero o una compañera pueda seguir este rumbo en la provincia que Axel viene construyendo.-Hubo algunas instancias estos días, como las declaraciones de una legisladora porteña, donde muchos salieron a bancar a Axel por encima de la interna. ¿Cómo lo ve?-Hay mucha confianza en que vamos a encontrar los canales y los ámbitos.

Es parte también de un espacio político que se mueve. Hay muchos candidatos que quieren posicionarse porque ven una oportunidad, porque ven que definitivamente no estamos muertos, que hay una chance muy concreta.

Y eso abre, despierta y activa muchos de estos movimientos.-¿Va a tener decisión Cristina en eso?-No sabemos. No sabemos cómo será.

También es importante decir que venimos de un año electoral como fue el pasado. Este tiene que ser un año de trabajo, un año para caminar, un año para escuchar.

El año que viene de vuelta nos vamos a meter en la dinámica electoral, pero este año no podemos estar todo el tiempo poniéndole tanta intensidad al tema.-En diálogo con dirigentes que conocen el interior, muchos dicen que se genera empleo y oportunidades en donde está la minería y el petróleo, pero no donde vive la gente, ¿cómo se resuelve eso?-Sí, pero sería inteligente mirar al interior del sector y ver cómo podés integrar más horizontalmente a los sectores productivos de la Argentina. ¿Por qué las pymes de San Martín, que venían siendo proveedoras de todo el sector petrolero, dejaron de serlo?-¿Y por qué dejaron de serlo?-Porque hay un plan de negocios, un plan de desarrollo, que es el RIGI, con oportunidades para muy poquitos y donde, como yo decía, las oportunidades se van afuera, no se quedan acá.-¿Qué opina de Luis Caputo?-Es un timbero.

Es timbero. Va a ser timbero.

Va a timbear con la nuestra, con la tuya.