Un funcionario estadounidense confirmó que Israel y Hezbolá acordaron un alto al fuego inmediato en Líbano, después de días de intensos enfrentamientos que pusieron en riesgo el reciente acuerdo marco entre Estados Unidos e Irán. La tregua fue negociada por mediadores estadounidenses luego de conversaciones con Israel e Irán, y posteriormente validada por un diplomático del Golfo.

Los combates habían alcanzado un punto crítico durante la madrugada, cuando bombardeos israelíes dejaron 21 muertos en territorio libanés, mientras cuatro soldados israelíes perdieron la vida en las hostilidades más graves desde el anuncio del acuerdo entre Washington y Teherán. El memorando de entendimiento firmado esta semana entre Irán y Estados Unidos contemplaba un alto al fuego en todos los frentes, incluida la frontera con Líbano.

Teherán había insistido en esa condición como requisito para avanzar en las negociaciones. No obstante, la escalada bélica en el sur del Líbano obligó a suspender la reunión prevista en Suiza entre el vicepresidente estadounidense JD Vance y el jefe negociador iraní Mohamad Baqer Qalibaf.

El gobierno suizo anunció la postergación indefinida de las conversaciones, que debían abordar temas sensibles como el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones. Una fuente diplomática emiratí indicó que los próximos 60 días serán decisivos para determinar si se logra un acuerdo global o uno parcial con vacíos importantes.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que Hezbolá pagará un “precio muy alto” por la muerte de militares israelíes y afirmó que las fuerzas permanecerán en el sur de Líbano “el tiempo necesario”. Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, lanzó una declaración incendiaria: “Todo Líbano debe arder”, lo que provocó la respuesta inmediata del canciller iraní Abás Araqchi, quien acusó a Israel de buscar una “guerra permanente”.

El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, aprobó el acuerdo marco con Estados Unidos, aunque con reservas, y dejó claro que las negociaciones futuras no implican aceptar la visión del “enemigo”. Los ataques israelíes provocaron un éxodo masivo de habitantes del sur del país.

Familias enteras huyeron en automóviles cargados con colchones y pertenencias, buscando refugio en ciudades más seguras. La guerra iniciada el 28 de febrero luego de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán provocó el cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el tránsito de hidrocarburos.

Este viernes, la autoridad marítima iraní comunicó que los barcos deberán solicitar autorización con 48 horas de antelación para atravesar la zona, aunque no se cobrará ninguna tarifa durante los próximos 60 días. El tráfico marítimo mostró signos de recuperación, con 25 navíos comerciales cruzando el estrecho en un solo día, un volumen cinco veces superior al promedio registrado a inicios de junio.

Los precios del petróleo, que habían caído luego de el anuncio del acuerdo marco, se estabilizaron alrededor de los 80 dólares por barril de Brent. Con información de AFP.