Ni la lluvia, ni los cierres de acceso, ni las largas caminatas para regresar a casa pudieron apagar la euforia, por el triunfo de la Selección Mexicana, segunda al hilo, en el Mundial 2026. Con el silbatazo final minutos antes de las 9 de la noche, la victoria de la Selección Mexicana por 1-0 sobre Corea del Sur desató una celebración multitudinaria en el FIFA Fan Fest instalado en el Zócalo de la Ciudad de México, así como en calles aledañas, donde, en total, unas 170 mil personas siguieron las acciones del encuentro.

Mientras 55 mil aficionados ocuparon la plancha de la Plaza de la Constitución, otras 115 mil personas que ya no pudieron ingresar, observaron el partido a través de las 11 pantallas gigantes colocadas en distintos puntos del primer cuadro de la ciudad, en cruces como Juárez y Bellas Artes; 5 de Mayo y Palma; 5 de Mayo e Isabel la Católica; 20 de Noviembre y Uruguay; 20 de Noviembre y Mesones, así como en diversos puntos de Pino Suárez. “México, México” gritaban a coro los asistentes, algunos con la pintura de la bandera tricolor escurriendo sobre su rostro y que se habían colocado horas antes. El silbatazo final apenas marcó el inicio de otra jornada.

Familias enteras, jóvenes enfundados en la camiseta verde y grupos de amigos comenzaron a abandonar el Zócalo.