SANTA ROSA.— Las pasiones llevan a hacer locuras que intentan demostrar el sentimiento que se tiene por una persona o por un artista, o por lo que sea. No obstante, ningún ámbito resulta tan propicio para desatar este tipo de amores como el fútbol.Un joven de la ciudad de San Luis tuvo una idea que no suena descabellada, pero cobró una repercusión impensada que hoy disfruta y ya convirtió en cábala.

Juan Jofré tiene un tatuaje de Lionel Messi en uno de los gemelos de sus piernas, lo cual deja en evidencia porque decidió hacer lo que hizo.El portal web de Radio Popular San Luis aclaró que el autor de la iniciativa recibió una lona publicitaria de la AFA que estaba en desuso y le fue enviada desde Buenos Aires por un familiar. El banner iba a ser utilizado en el campo de su familia.

No obstante, a él se le sucedió colgarlo en el complejo Procrear donde vive, en la capital puntana."Cuando abrí la lona y vi a Messi así de grande, supe que no podía usarlo en el campo ni tirarlo. Me pareció más importante darle otro lugar", explicó Jofré en una entrevista con el portal El Chorrillero.Para concretar su idea, recortó un rectángulo de 10 metros de alto por 8 metros de ancho y eliminó los márgenes que contenían publicidades.

Luego, les contó a sus vecinos lo que quería hacer y todos accedieron a tener al astro argentino en la fachada del edificio donde viven.De inmediato, la gigantografía, que cubre tres pisos del complejo habitacional, se volvió muy conocida entre la gente que se empezó a acercar al lugar para sacarse fotografías y después las difundieron por redes sociales.“La verdad que cuando lo hice no lo pensé tanto, no me imaginé que iba a generar esto, lo colgué y al ratito pasó un camión tocando bocina, sacando fotos, los chicos pasaban de la escuela sacando fotos”, expresó Juan, con sorpresa.Como buen futbolero, ahora que la Selección Argentina ganó su primer partido en el Mundial, la imagen del capitán no puede faltar en ningún compromiso. "La puse y fueron tres goles, así que ya se transformó en cábala", indicó el joven risueño, a El Chorrillero.La gigantografía no estará colgada de forma permanente, sino que solo la colocará cuando juegue el seleccionado nacional.

El objetivo es protegerla del deterioro que le puede causar el clima. Juan se esperanza con que “ojalá sea hasta el fin del mundial”.“Es el último mundial de Messi, es algo distinto, hay que tomarlo también con calma y tranquilo, partido a partido, pero es un genio de otro planeta, así que se merece todo el homenaje que se pueda”, remarcó este ciudadano puntano y sus palabras seguramente sean confirmadas por la mayoría de los argentinos que disfrutan del fútbol.