Estas fueron las razones del cambio de nombre de una marca que nació entre burlas y rechazo.Fanáticos de Chequia durante el partido contra Sudáfrica en el Mundial 2026.MARTIN DIVISEKEl regreso de la selección de fútbol de la República Checa a la Copa Mundial de la FIFA, luego de una ausencia de 20 años en el torneo, trajo consigo una novedad que ha llamado la atención de miles de aficionados en los televisores de todo el mundo: el equipo ya no compite bajo su tradicional nombre largo, sino bajo la denominación de “Chequia”.La decisión no fue de este año. Como explica el Ministerio de Asuntos Exteriores de ese país, el nombre unilingüe Česko, y su traducción oficial al inglés, Czechia, fue estandarizado legalmente desde 1993 por la Oficina de Agrimensura, Cartografía y Catastro luego de la disolución de Checoslovaquia.No obstante, durante más de dos décadas, las bases de datos internacionales carecieron de la traducción corta en inglés.

Para cambiar esto, el 2 de mayo de 2016, el Gobierno de Praga aprobó una resolución para añadir oficialmente las traducciones de la forma corta a los registros de las Naciones Unidas.Luego de la notificación, el nombre fue incluido de manera progresiva en los directorios de la Unión Europea, la OTAN, el Banco Mundial y, finalmente, las federaciones deportivas internacionales como la FIFA. El Comité Permanente de Nombres Geográficos del Reino Unido (PCGN) explicó que el cambio buscaba simplificar la comunicación para los angloparlantes y fortalecer la identidad económica y el “branding internacional” del país.It Wasn't a Renaming, Just a "Shortening".​The country did not actually change its name; it remains formally registered as the Czech Republic (the political title).

In 2016, the government simply officially registered its geographical short-form name, Czechia, with the United… https://t.co/YihqaFO4Hd— welearnSA (@welearnSA) June 18, 2026 ¿Se eliminó el nombre de “República Checa”?Esta aclaración es importante. La respuesta es no.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de la nación señala que ambos términos son oficiales y equivalentes, pero tienen funciones y contextos de aplicación completamente diferentes. República Checa mantiene su uso en tratados internacionales, diplomacia oficial, memorandos de entendimiento y documentos gubernamentales estrictos.

No obstante, en los espectáculos culturales, marketing de destino, prensa, redes sociales, mapas y entornos deportivos como el de este Mundial, se verá el nombre de Chequia. Le recomendamos: “Aquí no había Tren de Aragua”: silencio en Venezuela sobre operativo contra “Niño Guerrero”La regla de oro sugerida por la cancillería checa para el uso internacional es simple: “La forma corta ‘Chequia’ debe utilizarse donde no se requiera el nombre formal ‘la República Checa’”.Por esta razón, mientras la escuadra europea con figuras como Patrik Schick busca el milagro de avanzar a los octavos de final en tierras norteamericanas, en los gráficos oficiales de la Copa del Mundo se leerá de manera definitiva el nombre de Chequia.Fanáticos de Chequia durante el partido contra Sudáfrica en el Mundial 2026.MARTIN DIVISEKEl temor a ser confundidos con Chechenia La transición de marca no fue un proceso sencillo y en 2016 enfrentó una feroz resistencia por parte de la propia ciudadanía checa.

Cuando las máximas autoridades del país, encabezadas por el entonces presidente Miloš Zeman, anunciaron la adopción de Chequia como el nombre corto cotidiano, la opinión pública reaccionó con total escepticismo. En ese momento, los reportes de la BBC indicaron que una de las mayores críticas y temores de los detractores era que el término resultaba fonéticamente muy similar al de Chechenia, la semiautónoma república rusa.

Adicionalmente, se criticó el uso de la palabra “Czech” (Checo) a secas en las exportaciones más famosas del país, como la cerveza Pilsner Urquell o su histórica selección de hockey sobre hielo, debido a que técnicamente es un adjetivo y no un sustantivo adecuado para nombrar a una nación.Las crónicas de The Guardian demostraban que, seis meses después de su aprobación, los habitantes de Praga se negaban rotundamente a usarlo. “Nadie lo llama Chequia. Suena feo, parece un dialecto o que suena demasiado oriental para un país occidental”, respondían estudiantes y profesionales en las calles de la capital checa.

Le puede interesar: Caso Beto Coral muestra vacíos de asilo en EE. UU.: “Los colombianos tienen poca prioridad”Incluso los profesores de lingüística de la Universidad de Praga advertían que “no se puede cambiar un idioma por ley.

El lenguaje es un organismo vivo y la gente común seguirá diciendo República Checa”. Pero el tiempo, la burocracia internacional de la ONU y la vitrina global de eventos como la actual Copa Mundo terminaron por darle la razón a la diplomacia sobre el escepticismo de los ciudadanos.👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo?

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