Ciudad de Panamá, Panamá. Las mujeres y las personas LGBT sufren con mayor dureza la “represión política” del gobierno de Nicaragua desde las violentas protestas de 2018, según un informe de expertos de Naciones Unidas divulgado el jueves.Unas 300 personas murieron, cientos resultaron heridas y cientos de miles fueron forzadas al exilio luego de las manifestaciones antigubernamentales de 2018, que el gobierno denunció como un intento de golpe de Estado patrocinado por Washington.Desde entonces, el gobierno liderado por Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo ha incrementado el control sobre los opositores y ha ilegalizado numerosas organizaciones críticas.Según el informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua, la represión es peor para las mujeres y los miembros de la comunidad LGBT.“En Nicaragua, la represión estatal desatada desde 2018 ha utilizado el género como instrumento de control, humillación y silenciamiento”, señala el reporte.“Cientos de mujeres de todas las edades (...) así como mujeres indígenas, afrodescendientes y LGBTIQ+ han sufrido múltiples violaciones de derechos y persecución política, agravadas por la discriminación y estereotipos de género”, expresó Ariela Peralta, miembro del Grupo, citada en un comunicado.Según los expertos de la ONU, “las mujeres han sido blanco de violencia estatal” porque “muchas de ellas lideraron protestas” contra el gobierno, por lo que “fueron reprimidas y sufrieron detención arbitraria, violencia física e incluso tortura” y “violación”.“Para las autoridades, la mujer ideal es madre, obediente y silenciosa; a las que desafiaron ese molde (...) las presentaron como enemigas del pueblo y las persiguieron como tales”, aseveró Reed Brody, también integrante del Grupo de especialistas.“Hemos observado que los impactos de estas violaciones han sido profundos, interconectados y diferenciados según el género de la víctima”, resaltó a su vez Jan-Michael Simon, presidente del Grupo.Ortega, de 80 años y con casi dos décadas en el poder, y Murillo, acusan a los organismos internacionales de “injerencistas” y “mentirosos”, y a sus opositores de haber intentado derrocarlos.De acuerdo con oenegés y medios críticos, la represión ha dejado presos políticos y una diáspora en Costa Rica, Estados Unidos y España, que incluye unos 400 activistas, intelectuales, religiosos y periodistas despojados de nacionalidad y bienes, acusados de “traición a la patria”.