Si has escuchado que la proteína también está en alimentos como los garbanzos y otras legumbres, pero no sabes cómo aprovecharlos, prueba esta receta de Medio Oriente: falafel, una combinación deliciosa para cualquier momento del día. El falafel es algo así como la versión oriental de las tortitas de papa.

Consiste en garbanzos o habas molidos, mezclados con hierbas y especias; con esta masa se forman bolitas o tortitas que se fríen hasta logar una textura dorada en su exterior. Aunque es muy consumido en varios países de Medio Oriente, su origen exacto es confuso.

Historiadores lo asocian con Egipto, donde comunidades coptas lo comían como sustituto de la carne durante periodos de ayuno religioso. Con el tiempo se expandió a otros países hasta llegar a Occidente, especialmente Europa, donde se consume en wraps, ensaladas o solo, sobre todo como una alternativa a las proteínas animales.

Aprende a preparar los mejores falafel de garbanzo con esta sencilla receta, así aprovechas los garbanzos de lata que tienes en la alacena. Ingredientes: Preparación: La receta original de falafel usa garbanzos secos, no obstante, estos deben hidratarse por 24 horas para tener la textura correcta para procesarlos.

Por esa razón, los garbanzos de lata son una excelente alternativa. Las legumbres enlatadas conservan su valor nutricional, el único tema que debes cuidar es el sodio.

Por esa razón se recomienda enjuagarlos antes de usarlos, así eliminas el exceso. Si quieres algo rápido y nutritivo para comer o cenar, esta receta de falafel de garbanzo es perfecta, ni extrañarás la carne.