Querían distenderse un rato. Los Beatles habían dedicado varias sesiones de trabajo a la densa capa de instrumentos que define a Strawberry Fields Forever.

Deseaban grabar algo que no les tomara demasiado tiempo. Así echaron mano a When I’m Sixty-Four.Se trataba de una vieja pieza instrumental que McCartney había escrito a los quince años, en el piano de la casa familiar en el número 20 de Forthlin Road. “En aquel entonces, no necesariamente aspiraba a ser una estrella del rock.

Cuando escribí When I’m Sixty-Four, pensé que estaba componiendo una canción para Sinatra. Había otros géneros musicales, asimismo del rock and roll, que eran importantes para mí“, recordó años después.

Por eso es que se incorporó al repertorio del grupo y ya sonaba de cuando en cuando en los shows de Hamburgo y el Cavern Club. Por eso, era una opción viable para echar mano y no verse obligados a escribir algo nuevo. “Era una de esas canciones que él tenía, que todos tenemos, en realidad; media canción.

Y esta fue una de las que más nos gustó. Solíamos tocarla cuando se estropeaban los amplificadores, simplemente cantándola al piano”, contó Lennon años después.

En ese 1966, McCartney rescató esa pieza y le sumó una letra. Coincidió con el hecho de que Jim, el padre de Paul, cumplió 64 años y estaba a las puertas de la jubilación.

Por ello, la letra habla de un chico que le escribe a su amada una carta en que le pregunta si lo seguirá queriendo cuando envejezca.“Cuando envejezca, pierda mi cabello/Dentro de muchos años/¿Seguirías enviándome un regalo en San Valentín/Felicitaciones en mi cumpleaños, una botella de vino?“, canta McCartney. La letra también proyecta una vida juntos, hasta la vejez. “Cada verano podríamos alquilar una cabaña/En la isla de Wight, si no es muy caro/Deberemos ahorrar y guardar/Con los nietos en tus rodillas/Vera, Chuck y Dave”.La canción solo les tomó un par de días entre ensayo y grabación de pista base, a la que después se sumaron la voz principal de Paul, los coros y unas campanillas.

Se sostiene sobre el bajo caminante de McCartney, que parece evocar un tuba, asimismo de las pistas de piano que entran y salen. El tambor tocado con plumillas subrraya el toque music hall del tema.“La hice con un estilo de rock and roll -recordó ”Macca”-.

George [Martin] me ayudó con el arreglo para clarinete. Yo especificaba el sonido y me encantan los clarinetes, así que le preguntaba: “¿Podríamos tener un cuarteto de clarinetes?”. “¡Por supuesto!”.

Le daba una idea bastante clara de lo que quería y George la componía porque yo no podía hacerlo. Fue de gran ayuda.

Cuando George Martin cumplió 64 años, tuve que enviarle una botella de vino".La canción se cerró con una sección de clarinetes y en la fase de mezcla, Paul decidió acelerarla. Así se escuchaba su voz en un tono más juvenil, de alguna forma evocando al adolescente que era cuando la escribió, muchos años atrás.

Finalmente, luego de haber sido considerada como opción de lado B de Strawberry Fields Forever, se sumó al repertorio de Sgt.Pepper’s Lonely Hearts Club Band.