La suerte política del Reino Unido está este jueves en las manos de 76.000 votantes. Desde primera hora de la mañana han abierto las urnas en todas las medianas y pequeñas ciudades y villas del distrito electoral de Makerfield, al noroeste de Inglaterra.

Una zona pegada a Mánchester, cuyo alcalde, el laborista Andy Burnham, está decidido, si gana estas elecciones, a desafiar el liderazgo del actual primer ministro, Keir Starmer, para tomar él las riendas del país.Seguir leyendo