¿El cáncer de riñón da síntomas? Las señales que nunca deberías ignorar

SANTA FE.— El cáncer de riñón es una enfermedad que suele avanzar sin hacer ruido. A diferencia de otros tumores que generan síntomas desde sus primeras etapas, este tipo de cáncer puede desarrollarse durante meses o incluso años sin provocar molestias.
Esa característica explica por qué muchas personas reciben el diagnóstico cuando la enfermedad ya está avanzada. En Argentina , la situación preocupa a los especialistas: se estima que podría estar causando más de 2.500 muertes por año y las proyecciones indican que la cifra continuará creciendo durante las próximas décadas.
Un tumor que muchas veces se descubre por casualidad El principal desafío del cáncer renal es que, en sus primeras etapas, rara vez produce síntomas. Asimismo, por la ubicación de los riñones dentro del abdomen, los tumores pequeños no suelen detectarse durante un examen físico de rutina.
Por ese motivo, una gran cantidad de diagnósticos ocurre de manera incidental, es decir, cuando una persona se realiza una ecografía, una tomografía o una resonancia por otra causa y el estudio revela la presencia del tumor. Los especialistas recomiendan que las personas con antecedentes familiares de cáncer renal, enfermedades hereditarias o patologías renales crónicas consulten con su médico sobre la necesidad de realizar controles periódicos mediante estudios por imágenes.
¿Quiénes tienen mayor riesgo? Si bien no siempre es posible prevenir la enfermedad, existen factores que aumentan las probabilidades de desarrollarla.
Entre los principales se encuentran: Fumar. Obesidad o exceso de peso.
Hipertensión arterial. Enfermedad renal crónica.
Antecedentes familiares de cáncer de riñón. Algunas enfermedades hereditarias.
Exposición prolongada a determinadas sustancias químicas utilizadas en ámbitos industriales. La doctora Gabriela Bugarin (MN 71.988), directora médica de Oncología, explicó que muchas de estas condiciones pueden modificarse mediante hábitos saludables.
"Dejar de fumar, realizar actividad física de manera regular, mantener una alimentación equilibrada, controlar la presión arterial y evitar la exposición a sustancias químicas son algunas de las medidas que ayudan a reducir el riesgo", indicó la especialista. Los síntomas que requieren consulta médica Aunque el cáncer renal suele ser silencioso al comienzo, existen síntomas que pueden aparecer cuando el tumor crece o la enfermedad progresa.
Los signos de alerta más frecuentes incluyen: Sangre en la orina. Dolor persistente en uno de los costados de la espalda baja.
Aparición de un bulto o masa en esa zona. Fatiga constante.
Pérdida del apetito. Descenso de peso sin causa aparente.
Fiebre prolongada. Anemia.
Los médicos aclaran que ninguno de estos síntomas confirma por sí solo la presencia de un cáncer. No obstante, sí justifican una consulta médica para determinar su origen y recibir un diagnóstico oportuno.
Detectarlo a tiempo cambia el pronóstico El tratamiento depende del tamaño del tumor, del estadio de la enfermedad y del estado general de salud del paciente. Cuando el cáncer permanece localizado en el riñón, la cirugía suele ser la principal estrategia terapéutica.
En algunos casos también pueden indicarse técnicas como la ablación, la radioterapia o incluso la vigilancia activa cuando las características del tumor lo permiten. Si la enfermedad ya se extendió fuera del riñón, las opciones incluyen inmunoterapia, terapias dirigidas y, en situaciones específicas, quimioterapia.
Asimismo, existen tratamientos destinados a aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida cuando no es posible eliminar completamente el tumor. Los avances científicos han permitido mejorar notablemente el pronóstico de quienes reciben un diagnóstico precoz.
Según destaca Bugarin, en la actualidad más del 50% de los pacientes con cáncer renal detectado en estadio temprano logra curarse. No obstante, las posibilidades disminuyen considerablemente cuando la enfermedad se diagnostica en fases avanzadas.
Las diferencias en la supervivencia son contundentes: 93% de supervivencia relativa a cinco años cuando el tumor permanece localizado en el riñón. 75% cuando ya comprometió tejidos cercanos o ganglios linfáticos. Apenas 18% cuando existen metástasis en órganos distantes como pulmones, huesos o cerebro.
Hábitos que ayudan a prevenir el cáncer de riñón Si bien no existe una forma de evitar todos los casos, los especialistas coinciden en que adoptar un estilo de vida saludable puede disminuir significativamente el riesgo. Las principales recomendaciones son: No fumar o abandonar el cigarrillo.
Mantener un peso saludable. Practicar actividad física regularmente.
Consumir una alimentación rica en frutas, verduras y alimentos frescos. Controlar la presión arterial.
Consultar periódicamente al médico, especialmente si existen factores de riesgo o antecedentes familiares. No ignorar síntomas urinarios o dolores persistentes en la zona lumbar.
Una enfermedad silenciosa que necesita mayor conciencia El cáncer de riñón continúa siendo uno de los
Información de El Litoral (Santa Fe). Edición y redacción: Noticias Today.
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