Alba Suau: la memoria del paisaje

La pintura abstracta siempre ha estado muy presente en la vida de Alba Suau. En Pollença, vivía frente a un museo, y tenían la casa llena de imitaciones de Rothko y Sean Scully, cuadros que ella y su madre habían versionado sentadas en la mesa de la cocina.
Así fue como aprendió el lenguaje que ahora utiliza en su obra. Hija única, era buena alumna y durante un tiempo quiso estudiar medicina, luego arquitectura.
Hasta que entendió que lo que realmente le gustaba era pintar. Sabía que no tomaba el camino fácil, pero contaba con el apoyo sus padres.
Ellos también habrían querido dedicarse al arte, aunque al final su madre acabó siendo psicóloga y su padre trabaja en un hotel de la familia.Seguir leyendo...
Information from La Vanguardia. Edited by: Noticias Today.
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