La actividad industrial argentina volvió a mostrar signos de debilidad en el cuarto mes del año. El Índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) registró en abril de 2026 una caída del 2,8% respecto al mismo mes del año anterior.

La medición desestacionalizada también arrojó una variación negativa del 2,1% en comparación con marzo, lo que refleja una interrupción en la dinámica de corto plazo.Con los datos de abril, el acumulado del periodo enero-abril de 2026 presenta una disminución del 2,4% frente al mismo tercio del año anterior. De las 16 divisiones que componen el índice, 12 presentaron caídas interanuales, lo que demuestra un impacto generalizado en la estructura productiva.Los sectores más golpeados: Maquinaria, Metales y TextilesEl análisis sectorial revela que la mayor incidencia negativa provino de sectores clave para la inversión y el consumo:Maquinaria y equipo (-20,2%): este sector sufrió una caída drástica, impulsada principalmente por la baja en la fabricación de maquinaria agropecuaria (-29,7%).

La producción de tractores y cosechadoras se vio afectada por una menor demanda, con bajas de hasta el 41,4% en unidades vendidas de fabricación nacional.Productos textiles (-22,2%): la industria textil registró la caída porcentual más alta, debido a la fuerte contracción en la fabricación de tejidos y el acabado de productos textiles (-35,4%).Prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9%): el sector enfrenta una demanda interna debilitada y, según las empresas consultadas por INDEC, una mayor competencia de productos importados.Industrias metálicas básicas (-11,2%): la industria siderúrgica cayó un 19,3%, afectada por una demanda interna de laminados en caliente y frío que no logra repuntar.Los “brotes verdes”: Químicos y EnergíaNo todo fue negativo en el informe. Cuatro sectores lograron evadir la tendencia general y mostraron números positivos:Sustancias y productos químicos (+16,7%): fue el sector de mejor desempeño.

Esta suba se explica en gran parte por la normalización del polo petroquímico de Bahía Blanca, que en abril del año pasado (2025) había sido afectado por inundaciones y falta de suministro de gas.Refinación del petróleo (+5,6%): impulsado por una mayor actividad en la producción de gasoil y otros combustibles.Madera, papel, edición e impresión (+4,1%): con un crecimiento sostenido en la edición e impresión.Productos de tabaco (+6,5%): debido a un incremento en la preparación de hojas de tabaco.El consumo doméstico en jaqueEl informe también destaca la crisis en la producción de aparatos de uso doméstico, que cayó un 26,9%. La menor producción de heladeras, freezers y lavarropas responde directamente a la caída de las ventas minoristas reportada en el primer trimestre del año.Por otro lado, la industria automotriz mostró una baja del 16,6% en la fabricación de vehículos, aunque el sector de exportación hacia Brasil mostró un ligero aumento del 5,6%, actuando como un amortiguador para la crisis del mercado interno.A pesar de la caída del 2,8% en el nivel general, la serie de tendencia-ciclo registró un aumento marginal del 0,1% respecto al mes anterior.

Si bien es un dato estadístico técnico, sugiere que el ritmo de caída podría estar estabilizándose en algunos sectores, aunque la recuperación de la demanda interna sigue siendo el principal desafío para el resto del año.INDEC: qué pasa con la ConstrucciónLa actividad de la construcción mostró señales de alarma en abril de 2026. Según el INDEC, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró una caída interanual del 2,8% y un marcado retroceso mensual desestacionalizado del 4,0%.

Pese a este freno registrado en el cuarto mes del año, el primer cuatrimestre aún sostiene un saldo ligeramente positivo, acumulando un crecimiento del 2,1% respecto al mismo período de 2025.El desempeño de los insumos fue dispar y refleja una parálisis en etapas clave de las obras. Mientras que se registraron subas en hierro redondo y aceros (+15,7%) y pinturas (+10,0%), hubo caídas drásticas en materiales fundamentales como mosaicos graníticos (-18,9%), yeso (-17,5%), cales (-16,4%), asfalto (-15,5%) y cemento portland (-12,7%).

Estos números sugieren una desaceleración en el ritmo de ejecución de proyectos de infraestructura y vivienda.En contraste con la caída de la actividad de abril, los indicadores de empleo y planificación de marzo mostraron cierta resiliencia. Los puestos de trabajo registrados en el sector privado alcanzaron los 384.157, una suba del 2,5% interanual.

Asimismo, la superficie autorizada por los permisos de edificación en 246 municipios creció un 14,5% en marzo, lo que indica que existía una intención firme de iniciar nuevos proyectos antes de la caída registrada en el último informe.Hacia el futuro cercano, el clima entre los empresarios es mayoritariamente cauteloso o pesimista. La encuesta cualitativa del INDEC revela que el 75,5% de las empresas dedicadas a la obra privada no espera cambios para el próximo trimestre, mientras que un 15,1% prevé una caída.

Entre los principales factores de preocupación, los constructores señalan la caída general de la actividad económica y los altos costos de construcción como los mayores obstáculos para la recuperación del sector.