Trump insiste en un acuerdo inminente pese a la escalada con Irán y el aviso de Israel: "Estamos preparados para volver a golpear"

La guerra de Irán vive una semana más en una encrucijada de contradicciones que dejan una sensación de deja vú: una vez más, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que las conversaciones con Irán para un acuerdo de paz están "en la recta final". "Será un muy, muy buen acuerdo", ha destacado Trump ante la prensa en el aeropuerto John F.
Kennedy de Nueva York. "Estamos muy cerca de lograr un acuerdo muy firme y poderoso", ha reiterado el mandatario, asegurando que no quedan "puntos pendientes" por negociar entre Washington y Teherán, que el acuerdo podría firmarse "en dos o tres días" o incluso "en una hora" y que el estrecho de Ormuz abrirá inmediatamente después de la firma.
En una intervención telefónica en un mitin, el mandatario ha afirmado que declarará la "victoria total" sobre Irán en "las próximas semanas", lo que, asegura, hará que se desplomen los precios del petróleo. No es la primera vez que Trump insiste en un acuerdo inminente o una supuesta victoria total sobre Irán, como tampoco es la primera vez que Teherán rebaja las expectativas sobre ello: el embajador persa en la ONU, Amir Saeid Iravani, ha señalado que las conversaciones continúan, pero que no se ha llegado a un texto definitivo, para lo que se siguen "presentando e intercambiando puntos de vista y opiniones".
Tanto Irán como EEUU coinciden, no obstante, en que las negociaciones continúan —con el estrecho de Ormuz y el programa nuclear persa en el centro de la mesa—, y también en que existe un alto el fuego, pese a que esa tregua es débil y, en la práctica, inexistente. De hecho, las tensiones repuntan en el estrecho de Ormuz, luego de el derribo de un helicóptero estadounidense en un ataque iraní, y por el que ha anunciado represalias.
El último escalón en una progresión agravada luego de los continuados ataques israelíes contra Hezbolá en el sur del Líbano y su capital, Beirut, y la respuesta iraní lanzando misiles contra territorio israelí, que a su vez fue respondida por Tel Aviv.Asimismo, durante la jornada del lunes, el Ejército estadounidense disparó a un petrolero que trataba de eludir su bloqueo sobre puertos y buques iraníes, lo que pone de manifiesto que la hostilidad entre ambos países continúa pese a las conversaciones.Irán gana capacidad mientras la guerra se recrudece en LíbanoEl intercambio de golpes produjo una potencial escalada que la Casa Blanca trató de abortar, con Trump instando al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu a moderar su respuesta, advirtiéndole de que podría "acabar solo muy pronto". El propio mandatario estadounidense advertía, a través de Truth Social, a los dos países de detener la escalada: "Las negociaciones finales por la paz avanzan, a menos que la ignorancia o la estupidez se interpongan en el camino".
No obstante, Israel se prepara para una eventual vuelta a las hostilidades con Teherán: "El ataque fue una preámbulo para un golpe mucho más significativo y poderoso. Estamos preparados para regresar y asestar otro golpe severo y de gran alcance a Irán", ha asegurado este martes el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, teniente general Eyal Zamir.El vicepresidente de Estados Unidos, J.D.
Vance, ha marcado una línea más dura asegurando este martes que la Casa Blanca seguirá negociando un acuerdo con Irán aunque Israel "esté de acuerdo o no", según ha dicho en una entrevista en Fox News. No obstante, la realidad es que el régimen iraní ha unido el destino de la guerra al fin de los ataques israelíes contra Hezbolá en el Líbano, donde el fuego no cesa: en el sur del país, bombardeos hebreos contra un barrio residencial de Tiro y las inmediaciones de Nabatieh han causado nueve muertos y 29 heridos, según la Agencia Nacional de Noticias (NNA), en un ataque "contra terroristas de Hezbolá", según las fuerzas armadas israelíes.
La milicia chií, en un comunicado, ha expresado un "profundo" agradecimiento a Irán y a las hutíes por lanza misiles a Israel en respuesta a sus ataques. "Es un mensaje de compromiso moral, político y sobre el terreno de la República Islámica hacia el Líbano", ha celebrado el grupo integrista.Asimismo, soldados israelíes han matado este martes a un hombre que cruzó la frontera desde el Líbano hasta territorio israelí y abrió allí fuego contra las tropas hebreas. según un comunicado castrense.
Pakistán, que ejerce como mediador entre Washington y Teherán, ha ofrecido apoyo militar al gobierno del Líbano para reforzar su defensa e intentar que Hezbolá lo haga para eludir nuevos cruces ofensivos con Israel. Pese a las promesas de un acuerdo de paz inminente, la guerra de Irán y su derivada en el Líbano amenazan con convertirse en un laberinto indescifrable para todos sus bandos: EEUU exige el fin del programa nuclear iraní y el paso marítimo libre y seguro por Ormuz; Irán —que lejos de intimidarse, parece ganar iniciativa y capacidad de condicionar el conflicto— busca ejercer un mayor control sobre el estrecho que el que tenía antes de la guerra sin renunciar a sus aspiraciones atómicas, e Israel destruir a Hezbolá en una tregua sin cuartel en el Líbano que Teherán impugna en sus negociaciones con Washington.
Un difícil equilibrio de vetos cruzados que pone en entredicho, más si cabe, el futuro de la región y de la guerra.
Information from 20 Minutos. Edited by: Noticias Today.
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