Desde el mismo día que se retiró, el 2 de septiembre de 2022, Serena Williams dejó una puerta abierta al retorno. Esa noche, sobre la Arthur Ashe de Nueva York y con 41 años, la campeona de 23 grandes deslizó un mensaje enigmático antes de marcharse a cantar a un karaoke: “No lo sé… No estoy segura de si este ha sido mi último momento [en las pistas] o no”.

La estadounidense no empleó en ningún caso la palabra retiro ni tampoco hablaba de un adiós, sino de “evolución”. “Ha sido divertido”, añadía. Y esa es, precisamente, la simple y llana causa de que ahora vuelva a la actividad profesional.

¿Dinero? No parece necesitarlo, teniendo en cuenta que posee una fortuna cifrada por la revista Forbes en 300 millones de euros.

¿Superación? Ya se pasó el juego, más que de sobra...

Entonces, ¿por qué regresar con 44 años?Seguir leyendo