Lima, Perú. El ausentismo también tuvo protagonismo en la segunda vuelta electoral de Perú llevada a cabo el último domingo 7 de junio.

De los 27.325.432 peruanos que fueron llamados a las urnas para elegir al próximo presidente de la República, más del 24,28% no asistió a votar. De acuerdo a información de la autoridad electoral (ONPE), hasta la tarde de este lunes, 6.636.280 no acudieron a ejercer su derecho al sufragio.

Se trata de la cifra más elevada, después de la pandemia, de electores ausentes en los balotajes de los últimos 20 años. En el caso de Lima Metropolitana, entre los distritos con mayor ausentismo destacan Miraflores, donde la participación alcanzó el 70.188 %; San Isidro, con 71.690 %; Santiago de Surco, con 73.413 %; Barranco, con 73.514 %; y San Borja, con 74.073 %.

A nivel nacional, la region que registro con menor participación fue la amazónica Loreto, que presentó apenas 47% de asistencia. En contraste, la región con mayor participación el domingo fue Ica, al suroeste, con una asistencia de 79%.

Antes de la pandemia de la Covid-19, el ausentismo en las segundas vueltas presidenciales se había mantenido por debajo del 20 % en casi todos los procesos electorales. En 1990 alcanzó el 20.1 %, mientras que en 2000 fue de 19 %, en 2001 de 18.6 %, en 2006 descendió a 12.3 %, en 2011 se ubicó en 17.5 % y en 2016 llegó a 19.9 %.

Recién en 2021, en un contexto marcado por la emergencia sanitaria, la inasistencia a las urnas superó ampliamente esos niveles al alcanzar el 25.4 %, el porcentaje más alto registrado en la historia de los balotajes presidenciales del país. Cabe señalar que en la primera vuelta de las elecciones generales del 2026 el total de ausentes fue de 7.157,687.

La complejidad de esta elección no hacía sino volver aún más determinante el rol de cada uno de los 27′325.432 peruanos llamados a las urnas para elegir entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez al próximo presidente de la República. En 2021, con casi seis millones y medio de peruanos que no votaron, el ausentismo terminó siendo decisivo en el ajustado cara a cara entre Pedro Castillo y Keiko Fujimori.

Un resultado luego de el cual el país tuvo cuatro jefes de Estado en un período en el que solo debió tener uno. Fujimori y Sánchez pasaron al balotaje luego de una compleja primera vuelta.

El proceso estuvo marcado por una cifra inédita de 35 candidatos presidenciales, la cédula de votación más grande y costosa de la historia y la ineficiencia de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) para organizar los comicios. Esto último provocó la salida de Piero Corvetto de la jefatura del organismo.

En su lugar fue designado Bernardo Pachas, quien tuvo a su cargo la conducción del ente durante esta segunda vuelta. El sufragio es obligatorio para los peruanos de entre 18 y 70 años.

No hacerlo conlleva una multa, la cual varía según la clasificación socioeconómica del distrito del DNI y puede llegar hasta los S/110 (2% de una UIT).