Juicio por la muerte de Maradona: entre llantos y emoción, Dalma recordó el momento en que vio el cuerpo de su padre

SAN ISIDRO.— Sus hermanas, Gianinna y Jana, ya se habían presentado como testigos. Hoy fue su turno.
Dalma Maradona Villafañe, la hija mayor de Diego Armando Maradona, declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, a cargo del segundo juicio donde se debaten las eventuales responsabilidades penales en la muerte del astro mundial del fútbol. Apuntó contra el “equipo médico tratante” de su padre, que expresó que estaba integrado por el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz −tres de las siete personas sentadas en el banquillo de los acusados en este proceso− y contra la empresa de medicina prepaga Swiss Medical.El momento más emotivo de la declaración fue cuando recordó cuando vio el cuerpo sin vida de su padre, el 25 de noviembre de 2020.
Se quebró y no pudo contener el llanto.“Cuando llegué a la casa de Tigre mi papá ya había fallecido. Entré en la habitación, lo vi y estaba tapado con una sábana hasta la altura del pecho.
Lo vi muy hinchado en todo el cuerpo, en la cara... Me acerqué y le agarré las manos.
No entendía lo que había pasado”, aseveró, arrasada por las lágrimas, ante los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani. A su izquierda, a pocos metros, la escuchaban su madre, Claudia Villafañe, y su hermana Gianinna.Anteriormente se había referido a la decisión que debieron tomar después de la operación del hematoma subdural a la que fue sometido su padre el 3 de noviembre de 2020 en la Clínica Olivos, de Vicente López.“Nos hicieron creer que la internación domiciliaria era la única opción posible”, remarcó Dalma, de 39 años, a poco comenzar su declaración testimonial.Dalma contó que el 9 y el 10 de noviembre de 2020 participó de dos reuniones para definir los pasos a seguir después de que la intervención quirúrgica resultara exitosa.La hija del Diez recordó que les hablaron de tres opciones: el traslado a una clínica contra la voluntad de su padre, la derivación a un centro de rehabilitación con el consentimiento del paciente y una internación domiciliaria. “Luque nos presentó como la única opción posible la internación domiciliaria porque mi papá no iba a aceptar una internación en otra clínica y hacerlo contra su voluntad iba a ser complicado”, remarcó Dalma ante preguntas de Patricio Ferrari, uno de los fiscales generales adjuntos de San Isidro a cargo de la acusación pública.Entonces, expresó, creyeron que una “internación domiciliaria seria” podía ser la mejor opción.
Repitió varias veces la palabra “seria”.“Creíamos que era la mejor opción. Nos hicieron creer que era la única opción, pero con el diario del lunes nos dimos cuenta de que no había ambulancia, de que había echado a los acompañantes terapéuticos”, aseveró.Entonces el fiscal Ferrari le preguntó a la testigo a quiénes se refería. “A Luque, Cosachov, Díaz y Swiss Medical”, respondió Dalma.“Todos se comprometían a que sería una internación domiciliaria seria, con elementos, enfermeros, acompañantes terapéuticos y una ambulancia las 24 horas en la puerta.
Creíamos que eso era lo mejor; después, con el diario del lunes, nos dimos cuenta de que eso no era así”, remarcó.Pero pronto, cuando su padre ya había sido trasladado a la casa alquilada en el barrio San Andrés, de Rincón de Milberg, saltó la primera señal de alarma.Fue cuando su padre sufrió una indigestión después de comer camarones con ajo y brócoli. En ese momento, Nancy Forlini, la coordinadora médica de Swiss Medical, y otra de las personas sentadas en el banquillo de los acusados, le mandó un mensaje a su hermana Gianinna para avisarle sobre la descompensación de Maradona.“Ahí nos cayó la ficha: nadie se hacía cargo de la situación”, remarcó.
Lo decía porque, habiendo un cuerpo médico tratante y enfermeros, les avisaron a las hijas ante el primer problema.Dalma también recordó una charla que tuvo con Luque. “Si mi papá es un paciente difícil, tenés la posibilidad de correrte y que venga otro profesional”, recordó la testigo haberle dicho al neurocirujano. Pero expresó que la decisión de Luque fue quedarse. “Ojalá se hubiese corrido”, remarcó ante los jueces.Después, Dalma respondió preguntas de uno de sus abogados, Fernando Burlando.
El letrado le preguntó si el cuerpo médico tratante o los profesionales de la Clínica Olivos le explicaron los riesgos de la internación domiciliaria. Su respuesta contundente fue “no”.Por pedido de Burlando se reprodujeron mensajes de voz de WhatsApp donde Luque se refería a Dalma como “una gorda pelotuda y desagradecida”.
La hija de Maradona definió a Luque como un" “cholulo” porque estaba más interesado en la foto que en hacer su trabajo.
Information from La Nación. Edited by: Noticias Today.
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