Un grito de entusismo ha resonado por la Catedral de Barcelona sobre las 12.30 desconcertando a los fieles, autoridades, periodistas y trabajadores que esperaban en el templo la llegada del Papa, prevista a las 13.00 horas. Junto a la entrada principal, un grupo de voluntarios, vestidos de azul eléctrico, se apiñaban alrededor del móvil que sostenía uno de ellos. “Es que el Papa ya ha llegado a Cataluña”, aclaró un joven, señalando la imagen que despedía la pantalla en la que se veía a León XIV en el aeropuerto junto al president Salvador Illa.

El grito atronador se ha repetido después, cuando el Papa, acabada ya la homilia, ha agradecido a los fieles, unos 6.000 según la Guardia Urbana, desde la entrada del templo, su paciencia con un sonoro “Bon dia i bona ora, germans i germanes [’Buenos días, hermanos y hermanas’]”.Seguir leyendo