La última tendencia en el Congreso para señalar a alguien como corrupto es citarlo por sus iniciales. Hay que hacerlo de una manera específica, pronunciando bien las letras y también el punto que las separa.

El presidente del Gobierno, por ejemplo, es P.S. (pepunto esepunto), como se supone que aparece en la ya famosa agenda de Leire Díez y como se refirió a él de forma reiterada el popular José Vicente Marí durante la sesión de este martes de la Comisión de Seguridad Nacional. Seguir leyendo