El Congreso de la Ciudad de México tuvo una productividad de sólo 26.95% en este periodo ordinario de sesiones, pues de las 486 iniciativas presentadas por todas las bancadas, se dictaminaron y aprobaron en el pleno 131, de las cuales 37 se aprobaron en los primeros tres meses y tres semanas del período ordinario y los últimos 94 dictámenes se aprobaron en la última semana en cinco ajetreadas sesiones. Desde el punto de vista de la oposición, la baja productividad tiene que ver con que sólo tienen posibilidad de trascender las iniciativas que tienen el visto bueno del Poder Ejecutivo local y las que no implican un impacto presupuestal.

Y consideraron que una de las pocas reformas que a mediano plazo tendrá efectos concretos en la vida de la población será la Ley del Sistema de Cuidados que se aprobó el martes pasado. Al respecto la diputada local de Movimiento Ciudadano (MC), Patricia Urriza Arellano, expuso: “Si te das cuenta en todos los dictámenes que se presentaron y aprobaron ahorita (esta semana), hay un artículo transitorio que dice que se pagarán con los recursos que ya tiene la dependencia y no se autorizarán recursos adicionales para tales efectos”.

A lo largo de este segundo periodo ordinario la oposición ha insistido en que iniciativa que no tiene aprobación de la Jefatura de Gobierno, ni será dictaminada, ni llegará al pleno. “Creo que lo han hecho ver entre líneas muchas personas legisladoras del grupo mayoritario... Se sienten incluso acorralados porque no pueden presentar cualquier iniciativa, sin la venia del Poder Ejecutivo”, expresó Urriza.

El pasado 10 de mayo, durante La Chilanguera, el diputado local Alejandro Carbajal, de la Asociación Parlamentaria Progresista de la Transformación, afín a Morena, fue cuestionado sobre la baja productividad del Congreso local y respondió que en ocasiones “falta por allí algún visto bueno por parte de la Jefatura de Gobierno en alguno de los temas específicos y es parte de lo que les estábamos solicitando —a Clara Brugada en la reunión que tuvo con coordinadores de bancadas—, que tuviéramos una vinculación de manera efectiva, de manera determinante, para que pudiéramos destrabar la dictaminación”. Al respecto, el vocero de la bancada de Morena, Paulo García expresó a Excélsior: “Hay comunicación respetuosa entre poderes, entendemos claramente que cada quien es una esfera distinta.

Sí muchas veces pues estamos de acuerdo porque venimos del mismo proyecto. Tenemos la misma visión de las cosas”.

En cuanto al tema del presupuesto, García comentó: “Ese artículo transitorio es simplemente con el objetivo de que las políticas se ajusten a la suficiencia presupuestaria existente. No quiere decir que (…) las dependencias no puedan reorganizar el gasto hacia los nuevos objetivos que establece la ley”. am