SANTA FE.— Lo que debía ser un viaje entre amigos para disputar un partido de fútbol de veteranos terminó convertido en una tragedia sobre la ruta nacional 40, a la altura de Colalao del Valle, en el límite entre Tucumán y Salta . Cinco hombres habían partido desde Cafayate con destino a Catamarca cuando una camioneta que escapaba de un control de Gendarmería impactó de frente contra el vehículo en el que se trasladaban.

Como consecuencia del choque, dos personas murieron y otras tres resultaron heridas. El choque fatal en plena fuga Las víctimas fatales fueron Jesús Horacio Cancino, de 61 años, y Vidal Chauqui, de 64, quienes fallecieron en el acto debido a la violencia del impacto.

Según la reconstrucción realizada por las autoridades, una Ford Ranger azul había evadido previamente un control de Gendarmería y se ocultó detrás de un galpón cercano al acceso a la localidad tucumana. Cuando los efectivos intentaron interceptar el vehículo, sus ocupantes realizaron una maniobra para escapar.

En medio de un giro en “U” sobre la ruta, la camioneta chocó de frente contra la Chevrolet S10 en la que viajaba el grupo de amigos. El fuerte impacto dejó asimismo a otros tres ocupantes con politraumatismos.

Uno de ellos, Anacleto Suárez, permanecía internado en terapia intensiva en el Hospital Nuestra Señora del Rosario de Cafayate, aunque en estado estable. El hallazgo luego de el accidente Luego del choque, los gendarmes inspeccionaron la camioneta involucrada en la fuga y encontraron 24 bultos con 457 kilos de hojas de coca en estado natural.

Asimismo, secuestraron bolsas de bicarbonato de sodio, una máquina para contar billetes y documentación considerada importante para el avance de la investigación. La Fiscalía del Centro Judicial Monteros, encabezada por Gerardo Salas, ordenó la detención de los ocupantes de la Ford Ranger: Julio Agustín Sosa, de 26 años, y Jennifer Fernanda Mamaní, de 21.

Ambos quedaron imputados por doble homicidio culposo seguido de lesiones graves, mientras avanza la investigación para determinar responsabilidades en torno a la persecución y las circunstancias que derivaron en el choque. El dolor y el reclamo de las familias En Cafayate, familiares de las víctimas expresaron su dolor y cuestionaron el accionar de las fuerzas de seguridad, asimismo de denunciar demoras en la asistencia y en el levantamiento de los cuerpos.

Una sobrina de Cancino expresó su indignación en redes sociales y cuestionó el operativo. “¿Cuánto vale la vida? ¿La vida vale acaso 24 bultos, 457 kilos de coca?”, escribió.

También denunció que los cuerpos permanecieron varias horas sobre el asfalto sin información clara para los familiares. Según relató, desde el momento del accidente hasta la madrugada del domingo no recibieron precisiones sobre el procedimiento forense.

El club Unión Calchaquí, donde jugaban las víctimas, también les dedicó un mensaje de despedida. Desde la institución remarcaron que ambos dejaron una huella dentro y fuera de la cancha y expresaron sus condolencias a familiares y seres queridos.