"Un homenaje del barrio a la Selección"

SANTA ROSA.— Dos mellizos muy conocidos del Plan 5000 decidieron renovar sus locales comerciales homenajeando a la selección argentina. Convocaron a un artista plástico y a pocos días del Mundial ya lucen flamantes murales pintadas en celeste y blanco.Un artista pintó murales alusivos al Mundial de fútbol sobre dos locales comerciales del Plan 5.000.
La firma de Diego, una casaca argentina, el festejo de Messi, tres estrellas amarillas y una fuerte atmósfera albiceleste componen parte de un cuadro conmemorativo que renueva los colores de la esperanza.Sobre la calle Anza, entre San Luis y Unanue, bajo la ventana del “Autoservicio Los Mellis” está impresa la frase: “Un país, una pasión, una sola camiseta”. “Somos muy futboleros; hinchas de River y fanáticos de la Selección. Queríamos renovar los locales y pensé que sería lindo pintarlos con imágenes que homenajearan a la selección.
Quedaron muy buenos. Cualquiera puede venir y tomarse unas fotos”, celebra Matías Ferreyra.Junto a su hermano Marcos contrataron a Matías Lebrini, muralista, tatuador y vecino del barrio. “Ya había ejecutado buenos trabajos para nosotros y lo contratamos para pintar ambos frentes, del autoservicio y la carnicería ubicada en Unanue y Bustos.
Planteamos la idea, nos acercó algunos diseños y arrancamos”, cuentan.La tarea demandó unas tres semanas. Sobre la carnicería, Messi celebra con los brazos abiertos.
Flamea una bandera, el sol brilla y un escudo de la AFA vigila. Iluminado por tres tres estrellas, 78, 86 y 22, un grito estalla desde la pared: “alentar esta locura es mi vida”.
El autor quedó satisfecho con su obra. “Desde el boceto inicial, todo artista pretende expresar principalmente una forma de libertad, el tema viene después y en este caso fue el Mundial y la defensa de la Copa. Nuestro trabajo está atravesado por la vida.
Cuando analizo mis obras desde una perspectiva temporal observo evolución y crecimiento y en estos murales confirmo eso” dice.Tatoos para vivir.Matías nació en Huinca Renancó pero cuando era niño emigró con su familia a Realicó, donde varias paredes guardan todavía memoria de sus pinceles. Si bien permanece instalado en el Plan 5000 junto a Eliana y sus hijos Inca y Anuk, tiene espíritu aventurero. “Pinté paredones en Santa Rosa y otros puntos de La Pampa, pero somos muy viajeros así que también hay murales míos en Entre Ríos, Junín de los Andes, Cutral Co, Puerto Madryn...” enumera.
Sus trabajos pueden consultarse en @Matilebrink.“Autodidacta, artista empírico, sin formación académica”, aclara. Para estos murales mundialistas dibujó bocetos sobre plantillas de ambas fachadas. “Luego, los mellis agregaron y cambiaron cosas hasta que cerramos el diseño final”.
Cientos de trozos de cinta pegados sobre las paredes funcionaron como cuadrícula para trasladar el dibujo a escala. “Sin secretos, ninguna técnica extraña. Eso sí, utilicé tintas sintéticas para que perduren porque las pinturas expuestas a la intemperie se deterioran rápidamente”.Siempre se dedicó a las artes plásticas. “Dibujo desde los 5 años.
Luego comencé a pintar y un día decidí que viviría del arte. Durante la pandemia descubrí el universo tatoo y aprendí técnicas de tatuaje porque es una actividad con mayor salida laboral.
Y hace seis años que vivo de esto”.Un mural con la cuarta.Los mellis son muy conocidos en el Plan 5.000. Llegaron de niños, cuando Rubén Marín inauguró el barrio, hace treinta años. “Aprendimos todo de nuestros padres y abuelos.
Arrancamos en enero de 2020 con un kiosco y a los tres meses se declaró la pandemia”. Son nietos de Juan Carlos Weis, quien tuvo un supermercado en Villa Parque llamado Karina y después rebautizado “Los Mellis”, y un entrañable bodegón en España y Alberdi, donde el aire olía a tango y a fútbol. “A los 18 años entré a trabajar de mozo.
Estuve diez años con mi abuelo, porque hay que aprender de los que más saben”, reflexiona Marcos.El negocio prosperó y el kiosco es hoy un minimercado con carnicería que abre todo el día y le fía con libreta a vecinos de confianza: “ningún sueldo llega a fin de mes y acá vienen a comprar comida y artículos de vida cotidiana”. Durante años, un factor de crecimiento fue la atención de 24 horas que atraía visitante de todas partes porque no hay muchas despensas activas de madrugada. “Este es el país de los altibajos.
Demanda mucho esfuerzo tener abierto todo el día pero nos sirvió para instalarnos y crecer. Ahora estamos de lunes a jueves hasta las 3 y los fines de semana un par de horas más, hasta las 5”, dicen.“Está complicado para cobrar cuentas corrientes, los proveedores no pueden esperar, los costos fijos pesan, las tarifas aumentan.
Pero tenemos empleados que conforman un buen equipo de trabajo, y solo laburando se puede remontar” concluyen.Y aunque hoy pasan todo el día trabajando, el mayor amor de los mellis sigue siendo el fútbol. Jugaron en Villa Parque, Almafuerte, Sarmiento, Santa Rosa, Guardia del Monte “y hasta fuimos a probarnos en River”, confiesan.
Por eso, en épocas de mundial el fanatismo los invade y son capaces de subir cualquier apuesta. “Sabemos que es difícil, pero sí! Si Argentina gana otra vez la Copa, buscamos un buen tapial y pintamos un homenaje de todo el barrio para la selección argentina”, prometen.
Information from La Arena (La Pampa). Edited by: Noticias Today.
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