No tardó el domingo por la noche en circular de manera extraoficial que la última persona asesinada a tiros en Barcelona era “serbio”. El grupo de homicidios de los Mossos d’Esquadra de Barcelona, con la ayuda de la unidad central de organizaciones criminales transnacionales, estaban ayer a la espera de la confirmación de la identidad de la víctima por huellas dactilares enviadas a Montenegro y Serbia, a través de la oficina en España de Interpol.Seguir leyendo...