La semana de la oferta pública inicial (OPI) más grande de la historia puede parecer un momento inoportuno para preguntarse si necesitamos más, y no menos, inversión en las economías de Estados Unidos y global. Muchos inversionistas creen que la salida a bolsa de SpaceX (con una valoración objetivo de 1.78 billones de dólares) puede indicar el fin de la burbuja del mercado impulsada por la tecnología de los últimos años.