La FIFA ganará miles de millones de dólares con la venta de boletos y paquetes de hospitalidad para los encuentros del Mundial durante las próximas cinco semanas, a medida que la transformación del organismo rector del futbol en un gigante comercial bajo la presidencia de Gianni Infantino alcanza nuevas alturas. No obstante, los críticos cuestionan cómo se gasta el dinero y la transparencia de las finanzas de la organización.