Alquilar un coche sigue siendo una de las mejores formas de ganar libertad durante las vacaciones. Permite improvisar una parada en mitad de una ruta, llegar a playas o pueblos poco conectados y viajar sin depender de horarios.

No obstante, detrás de una reserva aparentemente sencilla hay condiciones que conviene revisar con atención para evitar gastos inesperados cuando llega el momento de recoger o devolver el vehículo.Seguir leyendo...