Hay rostros que se quedan a vivir en el imaginario colectivo y el de Santi Rodríguez (Málaga, 1965) es, indiscutiblemente, uno de ellos. Aunque nació en la Costa del Sol, se crió y echó raíces en Jaén, una tierra de la que ejerce como el embajador más devoto.

Actor, humorista y escritor, su carrera explotó en la televisión nacional gracias a su icónico papel de “el frutero” en la mítica serie 7 vidas, un personaje tan hilarante como impertinente que dejó una huella imborrable en millones de espectadores. No obstante, encasillar a Rodríguez en un solo registro sería un error: su versatilidad lo ha llevado a triunfar en el cine, a publicar libros y a recorrer España entera con sus monólogos y obras teatrales, demostrando una calidez humana que traspasa cualquier pantalla.Seguir leyendo...