Telescopio espacial James Webb revela un retrato del nacimiento de estrellas

El telescopio espacial James Webb captó una imagen inédita de una región de la nube molecular Orión A que muestra, en una sola escena, prácticamente todas las etapas de formación estelar. La observación permite estudiar desde embriones estelares hasta estrellas jóvenes que ya despejaron el material que las rodeaba.La imagen corresponde a una pequeña zona del complejo OMC-2, ubicado a 1.280 años luz de la Tierra y al norte de la famosa Nebulosa de Orión.
El área observada se extiende a lo largo de 150 años luz y concentra una intensa actividad de nacimiento de estrellas.El registro forma parte de las observaciones realizadas por el telescopio de las agencias espaciales NASA, ESA y CSA. El objetivo es profundizar en el estudio de los primeros procesos de evolución estelar.Una región clave para comprender cómo nacen las estrellasLa nube molecular Orión A integra una estructura mucho más grande compuesta por gas y polvo interestelar.
Dentro de ella se encuentra la Nebulosa de Orión, también conocida como M42.Detrás de esa nebulosa existe un largo filamento de gas y polvo frío llamado Nubes Moleculares de Orión, dividido en cuatro sectores: OMC-1, OMC-2, OMC-3 y OMC-4.La nueva imagen se concentra en OMC-2. Allí aparecen objetos en distintas fases de desarrollo.
Se observan protoestrellas, discos protoplanetarios y estrellas jóvenes previas a ingresar a la secuencia principal.Cómo se forman las estrellas dentro de estas nubesLas nubes moleculares poseen una densidad mucho mayor que el resto del espacio interestelar. Esa característica favorece la formación de moléculas complejas y permite que la gravedad provoque el colapso del material.Durante las primeras etapas surge una protoestrella, que continúa creciendo gracias al gas que recibe desde un disco giratorio a su alrededor.A medida que el gas cae sobre la protoestrella aumenta la temperatura y se genera una intensa emisión de energía.
Parte de esa energía sale expulsada en forma de chorros de gas que emergen desde los polos del objeto.Estos flujos producen ondas de choque de alta velocidad. Cuando impactan el material circundante lo calientan y provocan estructuras brillantes visibles en la imagen obtenida por Webb.La abundancia de protoestrellas en OMC-2 generó una gran cantidad de flujos de salida de diferentes tamaños.Las ondas de choque dejaron crestas luminosas y complejos patrones en las nubes de gas.
Algunas protoestrellas permanecen ocultas dentro de densos capullos de polvo. No obstante, los astrónomos pueden identificar su ubicación gracias a los rastros dejados por esos chorros de material.También aparecen estrellas más evolucionadas que ya eliminaron gran parte del polvo que las rodeaba.
Estas estrellas iluminan sectores completos de la nube molecular.El infrarrojo permitió observar lo que antes permanecía ocultoLa observación se llevó a cabo con la cámara de infrarrojo cercano NIRCam del telescopio Webb.La gran cantidad de gas y polvo en la región bloquea la luz visible. Por esa razón las protoestrellas permanecen ocultas para muchos telescopios tradicionales.Las observaciones infrarrojas permiten atravesar parte de ese material y detectar objetos que apenas comienzan a formarse.En la imagen destacan zonas oscuras donde el polvo absorbe casi toda la luz.
Los colores anaranjados, marrones y rojizos representan polvo más cálido. Los tonos amarillos y verdes muestran emisiones asociadas a hidrocarburos aromáticos policíclicos.
Las tonalidades azules y cian corresponden a luz estelar dispersada por partículas de polvo.Un laboratorio natural para estudiar la evolución estelarLos datos forman parte del programa científico 5804, dedicado al análisis de OMC-2 y OMC-3.Debido a su relativa cercanía con la Tierra, estas nubes moleculares ofrecen condiciones ideales para investigar las primeras etapas de formación de estrellas.Los científicos utilizarán la información para estudiar cómo los flujos de salida influyen en el nacimiento de nuevas estrellas, cómo la radiación ultravioleta modifica la química de los discos que podrían formar planetas y cómo el gas y el polvo continúan acumulándose sobre decenas de protoestrellas presentes en la región.
Information from La Nación (Costa Rica). Edited by: Noticias Today.
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