Al concluir la pasada temporada del fútbol de Costa Rica, y luego de ganar el título con el Club Sport Herediano, el hondureño Getsel Montes solo pensó en volver a casa, a sus raíces, para cuidar el ganado, reparar las cercas de su finca y trabajar la tierra, tal como lo hacía desde niño.Luego de conquistar su tercer título con los florenses y ser titular en el partido de vuelta de la final ante el Deportivo Saprissa (2-0), en el estadio Carlos Alvarado de Santa Bárbara, el primer pensamiento del defensor hondureño Getsel Montes Escobar fue regresar a casa, a sus orígenes.Getsel creció y aún vive en el pueblo Las Pilas de Sulaco, en el departamento de Yoro, rodeado de colinas y ubicada a 212 kilómetros de San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante de Honduras. El acceso al lugar se realiza por caminos sin pavimentar y de difícil tránsito, según comentó Kelvin Coello, del Diario Diez de Honduras.Allí, el zaguero florense de 29 años se olvida de los tacos y del balón de fútbol.

Empuña su machete, se desplaza en cuadraciclo para reparar cercas, sembrar maíz y café, y atender el ganado junto a sus vecinos.También se da tiempo para bajar cocos, recorrer los alrededores del poblado y sentarse en una hamaca para conversar con familiares y amigos, quienes siempre están atentos a sus logros deportivos con la Selección de Honduras y el Herediano, mientras disfruta de una sopa de gallina india.“Me gusta mucho pasar aquí con mi familia y con mis amigos. Siempre que tengo vacaciones me vengo para acá para compartir con los míos, con mis padres, y me encanta estar aquí.

Cada vez que regreso hago algunos trabajos en la tierra para no perder la costumbre”, confesó Montes a Diario Diez.Getsel regresa donde es felizEl defensor, quien ya cumple tres años vistiendo los colores rojiamarillos, debutó en el fútbol profesional hondureño con Platense en 2015. Posteriormente se incorporó al Real España en 2017 y, seis años después, cumplió el sueño de convertirse en legionario al fichar con el Team, sin perder nunca de vista sus raíces.“Regreso aquí donde mis papás para no olvidarme de lo que me tocaba hacer cuando estaba más joven, cuando perseguía el sueño de ser futbolista.

Siempre que vengo me gusta realizar estos trabajos. Aquí nací, crecí y aquí pienso venir a vivir cuando me retire del fútbol, porque me siento muy feliz”, añadió Montes.Getsel terminaba contrato con el conjunto florense en diciembre próximo, pero decidió renovar por dos años más, hasta 2028, pese a contar con ofertas de Olimpia y Motagua de Honduras.

La decisión implica mantenerse lejos de sus seres queridos y de las fincas de maíz y café, así como del ganado que cuida con tanto esmero.“Cuando estoy aquí me desconecto de todo: de la ciudad y del fútbol. Vengo a disfrutar con mi familia, con mis amigos y a trabajar un poco en el campo.

Tenemos sembrado algo de café, nos dedicamos al cultivo de maíz y contamos con algunas vaquitas pensando en el futuro, para cuando decida retirarme y dedicarme a la agricultura, al café y también a la ganadería”, concluyó Montes.Información utilizada con autorización de Diario Diez.