Hechos curiosos de la Revolución de Mayo

La Revolución de Mayo tuvo un costo de 521 pesos, gastados en la compra de tres relojes, la iluminación de las galerías y la comida. En esa época, los platos predilectos en Buenos Aires incluían sopa de arroz, asado, matambre, puchero, carbonada, locro y diversos guisos que se complementaban con un caldo servido al final de las comidas. Las costumbres de la época mostraban que las mujeres asistían a misa acompañadas de sus esclavas que llevaban la alfombra sobre la que se arrodillaba la señora, dado que en las iglesias aún no existían bancos para sentarse. Por la noche, la ciudad se iluminaba con velas importadas de Europa o con lámparas de aceite.
La Primera Junta contaba con cuatro miembros abogados. Tres de los nueve integrantes no nacieron dentro de los límites actuales de Argentina: Cornelio Saavedra nació en Potosí, hoy Bolivia, mientras que Domingo Matheu y Juan Larrea eran españoles oriundos de Cataluña. Juan Larrea era el miembro más joven con 23 años, y Miguel de Azcuénaga el más viejo con 55 años.
Respecto a los paraguas, contrario a lo que se cree popularmente, existían en Buenos Aires en 1810. Un inventario de 1796 de una importante tienda porteña constataba la presencia de 27 paraguas de hule que se vendían al precio de 4 reales. Aunque hay historiadores que insisten en que no llovió el 25 de mayo de 1810, esto no cambiaría fundamentalmente los hechos históricos, más allá de las imágenes escolares que muestran a la gente con paraguas.
El Cabildo, tal como lo conocieron los patriotas, se construyó entre 1725 y 1764 y posteriormente sufrió cinco modificaciones. Un hecho insólito ocurrió el 4 de febrero de 1821, cuando fue asaltado por primera y única vez en la historia argentina. Un grupo de ladrones abrió un boquete en una pared e ingresó hasta la Contaduría, de donde sustrajo 3.200 pesos y un escudo de oro puro. Nunca se supo quiénes fueron los autores, pero este robo sirvió para que inmediatamente se creara un departamento de Policía.
Entre otros hechos curiosos destaca que en 1810 el país tenía 400.000 habitantes, mientras que Buenos Aires contaba con unos 50.000 habitantes, de los cuales el 65% era blanco y el resto negro, mestizo o indígena. Domingo French, que se había desempeñado como cartero antes de la revolución, recibió el grado de coronel. El rol de las mujeres fue importante, como evidencia Casilda Igarzábal, esposa de Nicolás Rodríguez Peña, quien se reunió con otras mujeres para instar a Cornelio Saavedra a oponerse a Cisneros. La mayoría de los integrantes de la Primera Junta murió en la más absoluta pobreza e indigencia, debiendo hacerse colectas para pagar sus entierros.
Information from El Litoral (Corrientes). Edited by: Noticias Today.
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