Más de 14.300 agentes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Municipal están desplegados por todo Madrid para garantizar el normal desarrollo de todos los actos previstos con motivo de la visita del papa León XIV en la capital. El gran operativo, asimismo, se une a la denominada "cápsula de protección" del Papa, que incluye a multitud de agentes que escoltan y protegen al Pontífice durante toda su visita.

Se trata, así, de un gran operativo, mayor incluso que el que se planteó en 2022 para la Cumbre de la OTAN de la capital. Madrid, asimismo, es la que los organizadores consideran la sede "más demandante" de todas a las que viaja el Pontífice en esta visita a España.

En total, por las calles de Madrid se han desplegado estos días 9.700 agentes de la Policía Nacional, 4.000 de la Policía Municipal y 625 de la Guardia Civil. Cuerpos que han puesto a disposición de esta visita efectivos de numerosas unidades, desde los de Seguridad Ciudadana o subsuelo hasta unidades caninas o de desactivación de explosivos.En el caso de la Policía Municipal de Madrid, alrededor de 1.900 de los 4.000 agentes se encargan de los cortes de tráfico y el acompañamiento de las comitivas, mientras que otros 1.000 proporcionan seguridad estática en los eventos y 900 garantizan la seguridad ciudadana en los entornos de presencia de peregrinos.

En cuanto a la distribución de los cinturones de seguridad, la Policía Nacional se encargan del primero, la Policía Municipal del tercero, y ambos cuerpos actuan conjuntamente en el segundo.Una "cápsula de protección" Por otro lado, la Policía Nacional está siendo la encargada de la denominada "cápsula de protección" del Papa, que incluirá a efectivos de la Unidad Central de Protección y a integrantes del Grupo Especial de Operaciones (GEO). Ellos están escoltando y protegiendo al Pontífice desde que salió del aeropuerto Adolfo Suárez hasta que el martes regrese a él para volar con destino a Barcelona.

También le custodian en todos sus desplazamientos por las calles de la capital y en los eventos en los que participa. Todos ellos llevan en fase de alerta de hecho desde el pasado 31 de mayo, cuando se activó el plan especial, se cerraron los últimos detalles y se inició a vigilar y dar seguridad a las zonas y espacios que visitará el Papa, asimismo de los lugares de alojamiento, los trayectos que recorrerá la delegación y las autoridades y las instalaciones de emergencias e infraestructuras críticas.

De hecho, ese mismo día llegó a Madrid el papamóvil a bordo de un avión del Ejército del Aire y desde entonces ha sido custodiado en la Comisaría General de Seguridad Ciudadana.Para coordinarlos a todos se ha establecido, en el madrileño Complejo Policial de Canillas, un Centro de Mando (Cenam), en el que se integran, asimismo de los cuerpos policiales, una veintena de organismos de seguridad, emergencias y administraciones públicas implicadas.Desde allí, entre otros, se gestiona también uno de los elementos destacados de este plan de seguridad: la Unidad Aérea de la Policía Nacional, que blinda el espacio aéreo de la capital frente a los drones no autorizados que puedan poner en peligro la seguridad tanto de León XIV como de los ciudadanos. Para ello cuentan con 16 aeronaves no tripuladas y varios helicópteros que vigilan el cielo de Madrid y desde los que graban todo lo que ocurra.

Asimismo, disponen de un sistema de alerta temprana contra estos aparatos (Siglo-CD), que permite la detección, localización y seguimiento de los drones, identificación del piloto e incluso la neutralización de la aeronave.Para este reto, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad también cuentan con con el apoyo de las Fuerzas Armadas y sus medios. Y es que, en el marco de sus habituales misiones de vigilancia y disuasión, los militares también se encargan de garantizar la seguridad del espacio aéreo con los radares de los escuadrones de Vigilancia Aérea (EVA) o los cazas en alerta listos en la base aérea de Torrejón para despegar en 15 minutos ante cualquier posible amenaza.

Asimismo, disponen de otras capacidades, como las baterías de misiles para dar protección a las diferentes sedes o drones.A partir de las 13.30 horas del martes, decaerá ya esta "fase crítica" de seguridad en Madrid, la cual ya habrá arrancado en la segunda de las ciudades que visitará el Papa: Barcelona. Allí se activará a las 7.00 horas del día 9 y no finalizará hasta las 8.00 horas del jueves 11.