CORRIENTES.— Una categoría singular configura la de esos votantes del ‘sí, pero’. Ellos acompañan la orientación general del Gobierno, valoran el intento de ordenar la economía, rechazando cualquier acción que implique volver al esquema anterior.

Mantienen reparos sobre las formas, los tiempos o ciertas decisiones puntuales que objetan. No son opositores, pero tampoco incondicionales.

En esa zona crítica puede definirse buena parte del resultado de la próxima elección.