En un ambiente de tensión por la guerra y la respuesta de Irán a un ataque de Estados Unidos con el lanzamiento de misiles contra Bahréin y Kuwait, aliados de Washington, la selección iraní sigue con su “desafío” previo al Mundial 2026. El combinado deberá cumplir con una condición durante sus partidos: entrar y salir el mismo día de Estados Unidos. “Pueden entrar en la mañana y el mismo día tienen que salir”, así lo declaró Abolfazl Pasandideh, embajador iraní en México, durante una rueda de prensa en Tijuana, según la traducción oficial del farsi al español.

El embajador iraní comunicó que los traslados de la selección desde Tijuana a EU podrían hacerse en avión privado o por tierra, dependiendo de las indicaciones de la FIFA. “Nosotros respetamos todas las decisiones que tenga la FIFA”, declaró. El funcionario insistió que 15 miembros de la delegación iraní, en su mayoría directivos y parte del grupo táctico, no cuentan con visas estadunidenses.

El pasado martes, Marco Rubio, secretario de Estado, anunció que no permitirán que Irán incluya en su delegación para el Mundial a personas que tengan vínculos con la Guardia Revolucionaria. Irán disputará su primer partido del Grupo G el 15 de junio frente Nueva Zelanda en Los Ángeles, donde también se enfrentará a Bélgica antes de medirse a Egipto en Seattle.

Es el primer Mundial, desde su creación en 1930, en la que un país anfitrión va a recibir a la selección de una nación con la que está en guerra.