El papa León XIV ha admitido en su vuelo de llegada a Madrid que la pederastia en la Iglesia “es una llaga todavía abierta” y tiene la intención de seguir combatiéndola, como ha hecho siempre a lo largo de su vida. Al preguntarle EL PAÍS por el escándalo, ha querido dejar claro su compromiso con la solución de esta lacra: “Subrayo el hecho de que, no solo yo personalmente, en los lugares donde he estado, siempre he trabajado para instituir normas, seguirlas, y seguiré haciéndolo también a nivel de toda la Iglesia porque es una llaga todavía abierta”.Seguir leyendo