CASI - SIC: cómo se vive el choque más esperado, las claves y el valor de una semana distinta a todas

Una vez más, San Isidro se conmueve. La pasión por el rugby, el juego de mayor arraigo en la zona sacude sus entrañas.
Moviliza, entusiasma, ilusiona, divide. Aquí nadie es indiferente al superclásico.
Se pisa la vereda de este lado o se camina por la de enfrente. No hay terceras posiciones.
Se es de la Academia o se es zanjero, “de la cuna hasta el cajón”. El fervor por Messi y el Mundial de fútbol, puede esperar unos días.
Hoy es tiempo de palpitar una nueva edición del choque más esperado en el rugby de Buenos Aires. A partir de las 15.30 (con televisación en directo de Disney+) y por la 11ª fecha del Top 14, juegan CASI y SIC.
En otro orden, es el regreso del local a la Catedral, luego de cumplir las tres fechas de sanción aplicadas esta temporada por los disturbios en la semifinal de 2025. Y en la semana previa, y en la posterior, no se habla de otra cosa en la capital de este deporte.No importa cómo lleguen.
De nada valen los antecedentes frescos. CASI-SIC es otra cosa.
Un partido distinto. Un campeonato aparte.
Y hay que ganar, “cueste lo que cueste”, se canta en las tribunas, para que disfruten los jugadores, para que gocen los hinchas. Para que festeje el ganador y mastique bronca el derrotado.
Recurriendo al repertorio de cantos, sí; desplegando banderas, también; con cargadas y dedicatorias, por supuesto; pero sin traspasar la línea del respeto que existió siempre. Salvo en la semifinal anterior, donde un puñado de fanáticos exacerbados pisotearon el límite de la consideración, el espíritu deportivo, y ambos clubes terminaron pagando el repudiable suceso con una suspensión para sus canchas.El Atlético de San Isidro y el San Isidro Club, los dos equipos más ganadores de la historia del torneo de la URBA, gestionado por esta entidad desde su creación en 1996, y previamente, desde sus inicios, en 1899, bajo la órbita de la UAR, se han enfrentado en 140 ocasiones.
La Academia se impuso 74 veces, la Zanja 56 e igualaron en 10 oportunidades. La estadística se completa con otros tres enfrentamientos: un amistoso de 1973, disputado en Tandil, con victoria del SIC; un encuentro por el Nacional de Clubes, jugado en 2007, ganado por el CASI; y un cruce que algunos no tienen en cuenta, a pesar de haber sido oficial, registrado en abril de 2010.
Una competencia experimental, organizada por la Unión de Buenos Aires en el Club Newman, con partidos de tiempo reducido, en la que los clubes de San Isidro llegaron a la final y el Tricolor obtuvo la copa en disputa.Tanto en Boulogne como en San Isidro reina el optimismo para la nueva versión del clásico, la primera del año (la revancha será el 3 de octubre). El auspicioso presente llena de confianza a unos y a otros.
Aunque todos tienen bien claro que es un partido distinto al resto. “No importa el contexto”, afirma Juan Akemeier, el fullback salteño del CASI. “Siento que se trata de un partido aparte. No interesa si uno llega mejor o peor, si los dos están bien o si los dos están mal”, resalta Joaquín Sánchez, medio-scrum de la Academia, quien se prepara para jugar su cuarto clásico en la primera.
Andrea Panzarini, ala del SIC, coincide: “La ubicación de cada uno en la tabla nunca influye en los clásicos, se dio muchas veces que el que llegaba mejor perdía o al revés”. Francisco González Capdevilla, el 15 del SIC, le pone voz a lo que todos piensan, que este duelo, con el rival de toda la vida, es algo especial. “Es un partido único, por la historia, por tratarse de los dos clubes más ganadores, por lo que significan… Por todo eso es un orgullo poder representar en mi caso al SIC en un partido así”.Aquello que ocurra a partir de las tres y media de la tarde, en la cancha principal de la calle Sáenz Peña y la avenida Libertador, es especial y único, como la semana previa. “Hay un ambiente distinto en el club”, concuerdan los jugadores de ambos bandos. “Una mezcla de tensión, felicidad y ganas de jugar”, define Benjamín Belaga, centro del Atlético. “La semana entera es muy linda.
Se disfruta mucho la preparación para el partido”, agrega Felipe Hileman, compañero de línea de Belaga. “Se vive a full disfrutando cada día, cada entrenamiento, como si fuese la última vez o, mejor dicho, la primera vez. Es una sensación muy linda de vivir”, considera Benjamín Chiappe, pilar del Tricolor.En cuanto al desarrollo del encuentro, los protagonistas consultados para LA NACION imaginan un partido cerrado, “no tanto como el último, la semi del año pasado, porque había mucho en juego”, explica Panzarini. “El contexto es diferente” añade el hombre que, en el rugby, vive de la caza y de la pesca. “Confío en que este va a ser más abierto que aquel, pero no tanto, serán muy importantes las formaciones fijas y predominará el juego con el pie”, intuye González Capdevilla. “En estos partidos nadie quiere arriesgar nada, se tiende a ser más conservadores, pero ojalá salga abierto”, desea Belaga. “Estos partidos se definen por detalles y creo que las probabilidades están 50 % para cada uno, más en este momento en el cual los dos estamos entre los cuatro primeros”, calcula el veloz centro de la Academia. “Siempre te imaginás un partido cerrado, aburrido, pero que a la vez es de los más divertidos e intensos de todos”, concluye Chiappe.El CASI y el SIC marchan arriba en la tabla, pero perdieron el fin de semana anterior.
La Cebra cayó como visitante ante Belgrano y la Zanja, de local, con Los Tilos, un tropezón que se suma al de hace quince días, frente a Atlético del Rosario, en Plaza Jewell. “Creo que ambos adversarios eran complicados”, entiende Joaquín Sánchez, y evalúa que esos compromisos no eran accesibles para el SIC. “Es complicado ir a jugar a Rosario, y Los Tilos, la verdad, juega bien”. Sánchez lo sabe por experiencia propia: su equipo lo derrotó angustiosamente 33-31, la única vez que el CASI actuó en su reducto en lo que va de la temporada.
Y hablando del juego, Sánchez destaca las formaciones fijas como un punto alto en el funcionamiento de la Academia: “Estamos siendo recontra efectivos. Nos está constando un poco la parte defensiva, nos marcan varios puntos.
Pero si logramos ajustar algunas cosas en la defensa, el clásico va a quedar de nuestro lado”. Admite que al SIC no lo vio mucho, pero lo conoce bien: “No sé exactamente cuáles son sus fortalezas, pero siempre es un equipo molesto que te complica los puntos de contacto, que tiene buen line, que se maneja con el scrum.
Igual, creo que más allá de lo que ellos hagan, tenemos que estar concentrados en lo nuestro. Siento que con las formaciones fijas y teniendo un buen partido en defensa, vamos a ser efectivos en ataque y vamos a poder ganar”.
Hileman pronostica un desarrollo peleado: “Hasta el final, como en los últimos años, cuando los clásicos terminan definiéndose sobre la hora. Los dos equipos estamos en un lindo nivel y la clave va a estar en aguantar los 80 minutos”.Panzarini opina que el CASI “juega bastante frontal”.
Y se explaya: “Ellos se hacen fuertes con su pack, primero, y aprovechando espacios con un juego desplegado, después. Así que me parece que lo principal para nosotros va a ser, en los primeros diez metros, cerca de las formaciones, estar muy firmes y no dejar que ellos tomen inercia y que avancen por ahí.
Y ni hablar de la batalla de forwards. Como siempre pasa en todos los SIC-CASI, será fundamental el scrum, que va a ser duro”, anticipa.
Belaga confía en la defensa propia. “Creo que eso es lo mejor que tenemos. Estamos muy sólidos, por más que en el segundo tiempo contra Belgrano, anduvimos más o menos en ese aspecto”.
Y González Capdevilla cree en el ataque del suyo: “Hoy por hoy, lo mejor que tenemos es el ataque. Cuando disponemos de la pelota y la movemos, contamos con muy buenos jugadores y logramos generar bastante peligro”.
Panzarini está de acuerdo y acota: “Es cierto que venimos de dos partidos que no se dieron como queríamos. Igualmente, el SIC atraviesa un gran momento, aunque nos falte plasmarlo en la cancha.
Sin quitarle mérito a los rivales, creo que, en los dos casos, las principales razones de haberlos perdido fueron nuestros errores. Con Los Tilos no estuvimos para nada firmes en el contacto y perdimos muchas pelotas.
Y frente a Atlético del Rosario creo que nos ganan por las indisciplinas de los últimos minutos, faltando 15 íbamos arriba por veinte puntos y terminamos perdiendo con tres o cuatro jugadores menos en la cancha. Y obviamente es muy difícil jugar así.
De todos modos, me parece que estamos pasando por un gran momento en ataque, que nunca fue nuestro fuerte. Nuestra bandera siempre era la defensa, que sigue siéndolo, pero este año el ataque está con más variantes y un poco más agresivo”.
Y, por último, Chiappe, menciona al scrum: “Me parece que lo mejor del SIC viene siendo el scrum, lo mejoramos mucho. En cuanto al CASI, hay que estar atentos todo el tiempo porque ellos cuentan con el factor sorpresa y no sabés qué van a hacer”.Hileman comenta que el SIC tiene “un juego muy prolijo, sabe bien a lo que juega”.
Y observa que “mete mucha presión, entonces vamos a tener que tratar de salir de esa presión y jugar en el campo de ellos”.Se conocen muy bien, el CASI y el SIC. Se miran de costado, con cierto recelo, fundamentalmente por estos días.
Es que el SIC surgió del CASI, cuando un grupo de jugadores decidió fundar un nuevo club luego de un conflicto sin solución, allá por 1935. Y con el tiempo se convirtió en su adversario acérrimo.
Se repelen y se necesitan. Se potencian.
Y los triunfos de cada uno se agigantan por la dimensión del vencido. El CASI y el SIC, se encuentran otra vez en la Catedral, cara a cara, como el 25 de octubre pasado.
Pero que esta vez la fiesta sea completa. Sin disturbios.
Que la edición número 141 del historial en los torneos de la URBA, trascienda por el juego, por las destrezas de sus protagonistas, por su hidalguía y valor. Que aquellos que esperan agazapados algún incidente, no tengan argumentos y guarden silencio.
Que, al sonar el silbato del referí, Nehuén Jauri Rivero, allá por las cinco y cuarto de la tarde, el ardor de la contienda muera en la calidez de un abrazo, de un sincero reconocimiento al mejor. Que surjan los cantos, que se agiten las banderas, que las dedicatorias folklóricas crucen de una tribuna a la otra.
Y nada más.Las formacionesCASI: Juan Akemeier; Tomás Phelan, Benjamín Belaga, Jerónimo Solveyra y Pedro Repetto; Felipe Hileman y Joaquín Sánchez; Joaquín Sáenz de Miera, Ignacio Torrado y Eugenio Sartori; Ignacio Larrague y Salvador Ochoa (capitán); Félix Paolucci, Juan Ignacio Albareda y Facundo Scaiano.SIC: Francisco González Capdevilla; Carlos Pirán, Nicanor Acosta, Santos Rubio y Bernabé López Fleming; Agustín Sascaro y Mateo Albanese (capitán); Santos Fernández de Oliveira, Tomás Meyrelles y Andrea Panzarini; Manuel Curuchaga y Bautista Viero; Benjamín Chiappe, Lucas Rocha y Francisco Calandra.Hora: 15.30.Referí: Nehuén Jauri Rivero.Cancha: CASI.TV: Disney+.
Information from La Nación. Edited by: Noticias Today.
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