SALTA.— A diez minutos de South Beach, entre la Pequeña Habana, la Pequeña Haití y el distrito artístico de Wynwood, un aroma familiar se mezcla con los sonidos de distintos idiomas y el movimiento frenético de una ciudad que se prepara para recibir al Mundial. Allí, en medio de una plaza gastronómica donde conviven sabores de toda América Latina, un salteño encontró la forma de mantener viva su tierra a miles de kilómetros de distancia.Se llama Hernán Mayta y hace más de un año y medio decidió apostar por un emprendimiento que combina cocina, identidad y memoria.

Lo hizo arriba de un food truck donde las protagonistas son las empanadas salteñas, la milanesa napolitana, los choripanes y otros clásicos argentinos que hoy atraen tanto a turistas como a compatriotas que buscan reencontrarse con los sabores de casa.La historia inició cuando llegó a Miami junto a Andrés González, cantante de Mi Karma González, con la intención de abrirse camino y difundir la música salteña. Los caminos luego se separaron.

González regresó a la provincia, pero Mayta decidió quedarse. Con esfuerzo compró un pequeño camión gastronómico y inició a cocinar las recetas que aprendió de su abuela."Le debo todo a mi abuelita", contó durante una entrevista con el streaming de El Tribuno.

De ella heredó los secretos de la masa, el repulgue y las recetas tradicionales que hoy son parte del menú que ofrece en el sur de Florida.Cuando abrió su negocio el desafío no fue sencillo. Debía competir en una ciudad dominada por la comida rápida y donde las empanadas argentinas todavía eran una rareza.

No obstante, la llegada de Lionel Messi al Inter Miami cambió muchas cosas. Según relata Mayta, el fenómeno Messi despertó una nueva curiosidad por la cultura argentina y abrió mercados para productos que antes eran difíciles de encontrar."Abrió todo un mercado", resume.

Hoy los consumidores buscan yerba mate, alfajores, carne argentina y, por supuesto, empanadas. Los estadounidenses preguntan por la milanesa napolitana, mientras que los argentinos y salteños residentes en Estados Unidos llegan impulsados por la nostalgia.A poco más de un año de su apertura, Fresh Delicious - Restaurant Argentino logró superar las 500 valoraciones en Google, una señal de la aceptación.En su food truck, llamado Fresh Delicious, se pueden encontrar ocho variedades de empanadas, milanesas, choripanes y platos inspirados en la gastronomía argentina.

Pero para Mayta la comida es apenas una parte de un proyecto mucho más grande.Su verdadero sueñoImagina un espacio donde la gastronomía y la música folklórica se encuentren. Un lugar donde los artistas salteños puedan mostrar su talento, donde las guitarras acompañen las empanadas y donde los argentinos que viven lejos de casa encuentren un refugio emocional."Quiero que este camioncito se transforme en una peña", dice con la convicción de quien todavía sigue persiguiendo el mismo sueño que lo llevó a cruzar el continente.Mientras tanto, el Mundial ya empezó a sentirse en las calles de Miami.

En los últimos días comenzaron a aparecer camisetas argentinas, grupos de hinchas y viajeros que utilizan la ciudad como base antes de trasladarse a otras sedes. Muchos llegan hasta el food truck de Mayta buscando una recomendación, un mate compartido o simplemente una conversación en español.En una ciudad multicultural donde predominan cubanos, venezolanos, colombianos y puertorriqueños, el pequeño puesto de comida salteña se convirtió en un punto de encuentro para quienes extrañan el norte argentino.A miles de kilómetros de la plaza 9 de Julio, del aroma de las empanadas recién horneadas y de las peñas de Balderrama, Hernán Mayta encontró una manera de llevar Salta consigo.

Lo hace todos los días, detrás de una cocina rodante, mientras sueña con que algún día la música y la gastronomía de su tierra tengan una casa propia en Miami.