La caboverdiana Antonina Semedo desembarcó en Burela (Lugo) a finales de los setenta y recuerda cómo los niños, extrañados y curiosos, la tocaban para comprobar si su piel manchaba. “La negra va a misa”, cuchicheaban los nativos. Este pequeño municipio marinero empezaba por aquel entonces a recibir vecinos de raza diferente y hoy es capital gallega de la multiculturalidad.

Conviven más de 50 nacionalidades y, por una pirueta de la historia, los oriundos de Cabo Verde son mayoría. Por eso el 15 de junio será un día muy especial.

Las selecciones española y caboverdiana se enfrentan en su primer partido del Mundial de Fútbol y, asimismo, es la primera vez en la historia que el combinado del archipiélago africano logra disputar esta competición. El choque en el estadio de Atlanta se replicará en Burela con una gran fiesta afrogallega.Seguir leyendo