Diversas organizaciones de la sociedad civil lanzaron la campaña “Hagamos equipo en casa. El silencio no protege”, por medio de la plataforma VigÍA, para la prevención de la violencia sexual infantil en el contexto del Mundial 2026.

La campaña está enfocada en promover la supervisión activa y la corresponsabilidad en torno al cuidado de niños y adolescentes en casa. Incluye el llamado a la acción hacia personas responsables del cuidado de este segmento de la población para que redoblen la comunicación y la atención en torno a ella, en particular durante actividades o reuniones donde conviven con adultos, toda vez que la evidencia indica que la gran mayoría de agresiones ocurre en entornos de confianza para las víctimas.

Por ello, llamaron a padres de familia, tutores y cuidadores a romper el silencio y advirtieron que los agresores se esconden donde menos se piensa, incluso en casa. Realidad preocupante La iniciativa parte de una realidad preocupante: aproximadamente el 85% de los casos de violencia sexual infantil ocurre dentro de entornos de confianza, principalmente en casa.

Durante eventos deportivos, celebraciones y reuniones familiares, la atención de los adultos suele concentrarse en el acontecimiento principal, generando momentos de menor o escasa supervisión para niñas, niños y adolescentes. La campaña surge también a partir de hechos que han conmocionado a la opinión pública, incluyendo casos en los que menores de edad han sido víctimas de violencia sexual mientras los adultos responsables se encontraban distraídos observando eventos deportivos o de otro tipo.

Estas situaciones evidencian la necesidad de fortalecer la cultura de prevención, supervisión activa y corresponsabilidad en torno al cuidado de la infancia, de manera especial en casa. De acuerdo con información generada por la plataforma Alumbra-Early Institute, las estadísticas oficiales indican que las niñas son las principales víctimas y hacia ellas se ejercen diversos tipos de violencia, desde la emocional hasta las agresiones sexuales.

Los perpetradores aprovechan espacios de confianza natural de sus víctimas y el secreto con el que las intimidan y amenazan se vuelve un determinante de agresiones continuas. Así, las organizaciones de la sociedad civil, Early Institute, Alumbra e ILAS, a través de materiales informativos, acciones de sensibilización y recomendaciones dirigidas a familias y cuidadores, buscan colocar en la agenda pública la importancia de prevenir la violencia sexual infantil y reforzar la responsabilidad colectiva en la protección de niñas, niños y adolescentes en sus entornos inmediatos.