BUENOS AIRES.— Fue Australia la que popularizó el flat white, la avocado toast y esa filosofía de brunch que no distingue entre semana y fin de semana. Y ahora, de a poco pero con consistencia, esa cultura gastronómica desembarca en Buenos Aires con señas propias: locales luminosos, menús sin apuro, café de especialidad y una hospitalidad que incluye agua apenas uno se sienta.

A continuación, cuatro propuestas que miran hacia el Pacífico sur y demuestran que el acento australiano, en clave gourmet, ya tiene dirección en la ciudad.1. Surry Hills Coffee: el pioneroSurry Hills nació en la primavera de 2019, después de que sus cofundadores pasaran poco más de dos años en Australia.

El motivo del viaje no era gastronómico: “Dejar atrás nuestra vida profesional anterior y salir del mundo corporativo. Australia fue el reset que necesitábamos", cuenta Francisco Vessena Calahorrano, uno de ellos.

El nombre es el de un barrio de Sydney, epicentro cool de la escena gastronómica de esa ciudad.Lo que detectaron al volver fue una brecha concreta: Buenos Aires tenía cafeterías con café excepcional pero sin brunch real, y lugares con desayuno, pero sin café de especialidad. Surry Hills unió esas dos cosas y creó un nicho que nadie había explorado.

La respuesta fue inmediata. “Lo que nos sorprendió fue la velocidad con la que se adoptó”, dice Francisco. Hoy los platos más pedidos son los Eggs Benny, el Bacon & Egg Roll, la Avocado Toast y los Huevos Turcos, todos inspirados en el Aussie Brekkie, y los dos primeros son intocables: “Sacarlos de la carta simplemente no es una opción”.Pero la impronta australiana va más allá del menú.

La barra es baja, sin butacas, con la máquina de café mirando al frente: “En Australia, el barista es la primera persona que recibe al cliente y tiene un rol social fundamental, y eso se nota en cómo está diseñado el espacio”. La música, la pastelería y hasta el jabón del baño están pensados desde esa lógica.

Y hay algo más: la Loyalty Wall, un registro de casi 600 clientes regulares, muy característico de las cafeterías australianas. “Queremos seguir siendo la cafetería del barrio”, cuenta Francisco. Lo que empezó como un local en Palermo hoy tiene presencia en Palma de Mallorca y Miami, y figura en el ranking de los 100 mejores cafés del mundo.

Desde que abrieron surgieron otras propuestas con el mismo espíritu en Buenos Aires -algo que celebran-, al tiempo que se consideran embajadores informales de Australia en la ciudad: cada año festejan el Australia Day y reciben visitas del personal de la Embajada. El vínculo va mucho más allá del café.Surry Hills Coffee Arévalo 2877, Las Cañitas.

Instagram: @surryhillsbuenosaires. 2. Casa Dingo: con personalidad y sin estructuraCasa Dingo fue concebido por un cocinero y un arquitecto: el chef y barista Germán González, con experiencia en restaurantes de Inglaterra y Australia, y su cuñado, Gonzalo Krenz.

El nombre hace referencia a los dingos, los cánidos salvajes que habitan el territorio australiano. Y la idea, cuenta, nació desde una intuición: “Queríamos traer una forma de comer y de tomar café que veíamos en Australia, mucho más relajada, sin tanta estructura y con una cocina más libre.

No nos interesaba abrir otro brunch más, sino armar un lugar con identidad real, donde el café sea protagonista y la comida acompañe con personalidad".Lo que encontraron al abrir fue un terreno fértil. “Al principio había curiosidad porque no es una cocina tan conocida, pero rápidamente la gente conectó con la experiencia: platos sabrosos, combinaciones distintas pero accesibles y un ambiente relajado”, describen. Los clásicos de la casa son los huevos benedictinos, los huevos turcos y el Shakshuka, representativos del espíritu de brunch australiano donde conviven influencias diversas con una ejecución simple.

También el Steak & Eggs y la Aussie Pie, más del lado del comfort food contundente con identidad.El espacio, pensado por Krenz, es luminoso y abierto, frente a la Plaza Armenia en Palermo, con dos plantas y ventanales que inundan de luz natural. “La idea de un lugar donde podés ir a cualquier hora, trabajar, reunirte o simplemente pasar un buen momento”, invitan. Una propuesta relajada, pero con foco en el detalle.Casa Dingo Armenia 1908, Palermo.

Instagram: @casadingo. 3. Koala: una apuesta sustentableArgentina tiene una cultura gastronómica muy definida: el asado, el mate, el alfajor.

Todos conocen estos clásicos. Pero si le preguntás a un argentino qué comen los australianos, probablemente no tenga respuesta.

Esa libertad fue parte de la apuesta del australiano Lee Torrens, quien llegó a Argentina con su pareja (Flor) sin planes de abrir un restaurante. La oportunidad surgió casi por accidente, cuando el concesionario del club house del barrio donde vivía en Pilar se fue.

Abrieron Koala en enero de 2024, “a pesar de que casi todos mis amigos me aconsejaban no hacerlo”, recuerda Lee. Hoy tienen dos locales (el primero en Pilar, el segundo en Palermo) y un tercero en camino en Puerto Madero.La gente llega a Koala a descubrir el ritual del Tim Tam Slam, a entender por qué el Vegemite genera tantos comentarios.

Los platos más representativos del espíritu aussie son el Avocado Toast Koala (“producto noble, mucho sabor, ingredientes visibles, frescura y una estética muy cuidada pero relajada”), la Aussie Pie y clásicos como los Lamingtons y la Pavlova. La noche es territorio de cocktails y mocktails de autor: el Espresso Martini Koala es el más pedido desde el primer día.Lo que distingue a Koala de otras propuestas australianas es que la influencia del país de origen aparece también en la gestión: reuniones one-on-one, feedback constante, beneficios educativos, plan de participación accionaria para el equipo.

Y una apuesta fuerte por la sustentabilidad (cuentan con paneles solares, cocina 100% eléctrica y packaging compostable) que Lee presenta no como diferencial de marketing, sino como convicción: “Estamos convencidos de que lo sustentable tiene que ser también lo más rico y lo más disfrutable”.Koala Fray Justo Santa María de Oro 2104, Palermo. Instagram: @koala.bsas. 4.

Manly: con un twist asiáticoAustralia no es solo canguros y playas. Es también, por su proximidad geográfica a Asia y por las sucesivas oleadas de inmigración china, vietnamita, tailandesa y coreana que moldearon su cocina, un país profundamente atravesado por la influencia asiática.

Esa fue la gran revelación que Cristina y Macarena trajeron a Argentina cuando volvieron después de tres años en tierras australianas. “Lo que notamos fue que se consumían muchos productos asiáticos, y eso era lo que queríamos”, cuentan. De ahí que Manly haya aterrizado naturalmente en Vía Viva, el polo gastronómico que se extiende junto al Barrio Chino en Belgrano: un entorno asiático para una propuesta con alma australiana.

Difícil imaginar una ubicación más coherente.El recorrido previo de las dos socias habla de esa misma dinámica de ida y vuelta: en Australia llevaban adelante The Cooking Lab, un emprendimiento con el que vendían facturas y tortas argentinas a pedido. Al volver, invirtieron la ecuación. “En lugar de vender productos argentinos como hacíamos allá, quisimos vender un poco de productos que conocimos en Australia, incluida la cultura del café”, cuenta Cristina.

Las convenció la accesibilidad de esos productos. “Nada es tan extravagante o tan raro como para que no le guste a la gente”, alientan.Los platos estrella son la strawberry shortcake, los K-toasties, los Lamingtons y los Millie’s chips, unos bocaditos de chocolate blanco con papas fritas que la socia producía en su trabajo en Australia y se volvieron una de las señas de identidad del local. La identidad aussie aparece también en el branding, en los nombres de los productos inspirados en la playa y en las olas dibujadas en la fachada.

La dirección está clara: que cada vez más argentinos conozcan lo mejor de Australia. Manly Av.

Olazábal 1771, local 108, Belgrano. Instagram: @manly.ln.