Un plan para romper el círculo de informalidad, baja digitalización y falta de crédito - Negocios

Hoy, los mayores enemigos de las mipymes paraguayas son la informalidad, la falta de crédito y la baja digitalización. Para el ingeniero Gustavo Giménez, viceministro de Mipymes, dependiente del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), el desafío está en romper una cadena que limita el crecimiento desde el primer paso. “Es una combinación de problemas, pero tienen un orden lógico.
La informalidad termina atrapando a la empresa en un círculo difícil de romper. Si no estás en la primera etapa de la formalidad con RUC, no tenés cuenta; si no tenés cuenta, no construís historial; si no construís historial, no accedés a crédito; y si no accedés a crédito, te cuesta crecer”, indicó.
Bajo ese diagnóstico, la apuesta oficial no apunta a una sola herramienta, sino a un ecosistema donde formalización, digitalización y financiamiento funcionen de manera articulada. “La formalización no puede ser vista solamente como una obligación tributaria. La gente tiene miedo porque cree que desde el Gobierno le vamos a perseguir para cobrar.
No obstante, pasa todo lo contrario, el proceso se convierte en una puerta de entrada a beneficios reales: acceso a crédito, programas de crecimiento, capacitación, herramientas digitales y nuevos mercados”, aseveró. Uno de los ejes principales del plan es ampliar el concepto de transformación digital.
Para Giménez, digitalizar una mipyme no se reduce a vender por redes sociales o usar WhatsApp. “Digitalizar una mipyme no es solamente abrir una cuenta en Instagram o vender por WhatsApp. Eso es apenas el primer escalón.
Para nosotros, digitalizar significa que una empresa pueda cobrar digitalmente, emitir factura electrónica, ordenar su inventario, registrar sus operaciones, utilizar herramientas digitales de gestión y eventualmente vender dentro y fuera del país mediante ecommerce”, explicó. Según Giménez, hoy muchas empresas paraguayas trabajan sobrecargadas, pero administran con muy poca información, porque gestionan con herramientas que ya no acompañan el crecimiento del negocio.
En esa línea, indicó que Paraguay tiene una oportunidad en economía digital, en un contexto en el que el comercio electrónico sigue creciendo a tasas de dos dígitos y ya representa el 4,7% del PIB. No obstante, advirtió que la adopción tecnológica está atada a la capacitación de emprendedores y equipos, especialmente ante el avance de nuevas herramientas vinculadas a la IA.
Antes incluso del acceso al crédito, hay un problema más recurrente: la falta de separación entre las finanzas personales y las del negocio. “El punto de partida más frecuente que encontramos es la falta de separación entre las finanzas personales y las del negocio; metemos todo en un mismo bolsillo”, remarcó Giménez. Esa situación dificulta la evaluación financiera, ya que una emprendedora puede vender todos los días y, aun así, no saber si realmente gana dinero, porque mezcla ingresos familiares con los del negocio. “Desde ahí es muy difícil construir orden financiero, proyectar inversiones o acceder a financiamiento.
Por eso es un problema principalmente para las unipersonales lograr mostrar a las entidades financieras la diferencia entre la persona y la empresa; y terminan obteniendo un crédito de consumo y no uno empresarial”, explicó. Frente a ese cuello de botella, la Cuenta Básica Mipymes aparece como una puerta de entrada al sistema financiero.
Según Giménez, más de 230.000 mipymes no tienen una cuenta bancaria separada a nombre de sus empresas. “El banco no le presta solamente a una persona; analiza la capacidad de una empresa para sostener una operación. Por eso, cuando las finanzas personales y empresariales están mezcladas, el sistema financiero tiene enormes dificultades para evaluar correctamente el negocio”, remarcó.
La cuenta, aseveró, permite comenzar a construir identidad financiera empresarial. “Puede parecer algo simple, pero en realidad es el inicio de la construcción de historial financiero empresarial, porque empezamos a mostrar cómo operamos a través de la empresa, separando a la persona de la unidad generadora de recursos”, agregó. El acceso al crédito sigue siendo otro de los principales obstáculos.
Giménez indicó que el trabajo se apoya en tres pilares: la Cuenta Básica Mipymes, nuevos mecanismos de financiamiento alternativo y el Fondo Nacional de Mipymes (Fonamipymes). En el segundo punto, mencionó reformas vinculadas a sociedades de garantía recíproca, garantías mobiliarias y factoring, para que una empresa pueda utilizar facturas, maquinaria, inventario o activos productivos como respaldo financiero, sin depender exclusivamente de garantías tradicionales.
Sobre Fonamipymes, aseveró que la herramienta busca ampliar el acceso a cooperación técnica y financiamiento para sectores que todavía quedan fuera del sistema tradicional. “Hoy muchas pequeñas empresas terminan dependiendo de financiamiento informal, de la usura como la conocemos, con costos altísimos que hacen inviable que podamos pensar en ser competitivos desde el sector”, expresó. No obstante, sin educación financiera, el crédito puede convertirse en un problema, “y un producto financiero mal diseñado para la realidad de una mipyme puede convertirse también en un problema antes que en una solución”, remarcó.
Por eso, el programa Cultura Financiera que impulsan hoy apunta a trabajar con instituciones financieras, cooperativas, gremios y centros de desarrollo empresarial en aspectos como flujo de caja, costos, registros financieros y herramientas de gestión. La nueva Ley de Mipymes también forma parte de la estrategia actual.
Según Giménez, la normativa busca cambiar la lógica histórica de la formalización, asociada durante años a mayores obligaciones antes que a beneficios concretos. “Por primera vez una microempresa puede acceder a beneficios concretos desde el primer día de formalización, incluyendo exoneraciones de costos administrativos durante los primeros tres años”, indicó. También mencionó reducciones de costos para pequeñas empresas y el objetivo de integrar instituciones públicas y municipalidades al esquema.
A través de este proceso, la cartera estatal apunta a conectar a las empresas con programas de cooperación no reembolsable, financiamiento de capital de trabajo e inversión, capacitación en gestión empresarial, finanzas, digitalización y oportunidades comerciales en el mercado nacional e internacional. Asimismo, el portal Avanza Mipymes busca operar como una puerta de entrada digital a ese ecosistema.
La meta es que la empresa no tenga que recorrer múltiples oficinas ni tener procesos desconectados para acceder a oportunidades. “Si a finales de 2026 logramos que miles de empresas tengan cuenta bancaria, acceso a financiamiento y herramientas digitales funcionando todos los días, no estaremos hablando solo de indicadores económicos. Estaremos hablando de miles de familias paraguayas con mayores oportunidades de prosperar gracias a su propio esfuerzo”, concluyó el viceministro.
Information from ABC Color (Paraguay). Edited by: Noticias Today.
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